Anteayer jueves negociaban un acuerdo, al menos las delegaciones norteamericana e iraní. En la madrugada del sábado, Israel y Estados Unidos iniciaban el ataque a Irán. 

Trump piden a los iraníes que tomen "su" gobierno y expulsen a los ayatolás, al tiempo que amenaza a la Guardia Revolucionaria iraní -a la fuerza bruta del régimen- con eliminarlos, si no se rinden. Ahora bien, el problema con el régimen chiíta es que ha sido tan cruel con sus ciudadanos durante 47 años que ha suprimido toda oposición organizada. En Persia puede hablarse de una oposición ciudadana pero no existe oposición política. 

 

Así, podemos encontrarnos con que el ataque norteamericano acabe con la cúpula chiíta pero que la bestialidad de los ayatolás continúe. Este es uno de los peligros.  

Por supuesto, Europa no existe en esta situación y cada día pinta menos en el consorcio internacional. Ahora vendrá el habitual torrente de declaraciones, esto es, un ejemplo más de la impotencia europea. Cómo no, nuestro ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien ha reaccionado con gran rapidez, eso sí, asegura que esto es una cuestión "gravísima"... ¡menos mal! Una aportación crucial, apoyada por Marisu Montero, en campaña en Andalucía asegurando que Albares ha estado brillante: "Lo ha explicado muy bien", ha dicho en RTVE.

La esterilidad europea causa risión en todo el mundo. De Trump se puede decir que acierta o se equivoca; de los líderes europeos, empezando por Pedro Sánchez, no se puede decir ni lo uno ni lo otro, porque quien se cruza de brazos puede morir pero jamás se equivocará.

El otro peligro, el más importante, es que se generalice la guerra. Irán, por de pronto, tiene a los hutíes en el punto sur del Mar Rojo y a Hezbolá en pleno Líbano, al norte de Israel, atacando la Haifa del Monte Carmelo. De hecho, Teherán ha respondido con misiles contra buena parte de los países del Golfo. En todo caso, sigue en el recorrido de las bases militares norteamericanas: Catar, Kuwait, Iraq, Emiratos, etc.

La pregunta que late al fondo es: ¿Puede comenzar aquí la III Guerra mundial, no por etapas sino de forma abierta? Desde luego, la hipótesis no se puede rechazar. El colaborador de Hispanidad, Pablo Benavides, uno de los mejores analistas religiosos y geopolíticos (y no olvidemos que lo que está ocurriendo en el mundo es una guerra de religión), publicó en Hispanidad, hace dos semanas, en un articulo titulado así: "Una nueva guerra contra Irán conducirá a la escalada total". Este es el peligro.