En Telefónica el caos lleva meses instalado en el Distrito C. Lo que reina en la operadora es una huida general: todo aquel que puede ser marcha.
Cambiar la gestión no podrá, sólo cobra incentivos por la venta
La semana termina con unas sorprendentes declaraciones de Sergio Sánchez, un hombre que ha aprendido lo que sabe en el CNI, que luego pasó a Telefónica, de allí a Indra, para volver a Telefónica, siempre de la mano del todopoderoso Javier de Paz, quien en su regreso al Distrito C y a Tres cantos, donde se ha instalado don Javier, le dijo: Estás aquí para que no se hable de mi. Al parecer, ha fracasado.
De pronto, Sánchez se despeina asegurando que hacía informes para la empresa de las hijas de ZP, presuntas cobradoras de fondos venezolanos y representantes empresariales de Zapatero, quien se ha mostrado, no como un hombre ideológico, sino como un hombre pesetero. Sus actividades no eran a favor de la tiranía chavista sino de su propio bolsillo. O eso parece.
Ahora bien, la orden de Moncloa, con un Sánchez asediado por mil frentes, y a quien, según su asesor económico, Manuel de la Rocha, no le gusta el ruido, consiste en que nadie se mueva, en no despertar gigantes dormidos. Por eso, Marc Murtra tiene que lidiar con un CEO, Emilio Gayo, al que se le nombraron y a quien no ha apreciado nunca. Es más, le acusa de hundir el día a día de la compañía... pero no puede cambiarle.
De ahi, que Javier de Paz, siga siendo el más todopoderoso de toda Telefónica y que aprovecha cada día en la casa como si fuera el último. Porque, o bien cae Zapatero y, con el de Paz, o bien, cae de Paz y quedan al descubierto todas las andanzas de ZP en Telefónica, vía Huawei, multinacional vetada tanto en Washington como en Bruselas.
En los pasillos del Distrito C no falta quien prorrumpe en la bromita de moda: ¿Cuánto le paga Huawei a Zapatero?
El caso de Sergio Sánchez, el negro de los análisis de Zapatero ha puesto en evidencia lo que manda De Paz en Telefónica... y las actividades mercantiles del progresista ZP
En cuanto a Javier de Paz, el descaro se ha convertido en su divisa: ahora dirigirá también Telxius, el cable submarino... justo cuando está en venta.
Hablando de ventas, Murtra ya no sabe cómo obtener liquidez y está malvendiendo la antigua sede social de Telefónica, la histórica de Gran Vía.
Murtra tiene contentos a clientes, trabajadores y accionistas, pero en Moncloa recuerda que en tiempos de tribulación no hacer mudanza. El autor de cabecera de Pedro es Ignacio de Loyola
Mientras, Murtra se aferra a que el Gobierno está muy contento con Telefónica, ¿En serio? Repetimos: la nueva dirección de la telefónica nacionalizada está triunfando con los trabajadores: ha despedido a 5.000. Con los clientes: ha subido las tarifas- y con los accionistas: ha redudio el dividendo a la mitad. Lo dicho: tiene contentos a todos.
En tiempos de tribulación no hacer mudanza. El autor de cabecera de Pedro es Ignacio de Loyola.











