
En el Consejo de Ministros de este martes, por fin, tras más de siete meses de retraso, el Gobierno ha aprobado el Real Decreto con las bases reguladoras del Plan Auto+. De esta forma, lanza las nuevas ayudas a la compra de vehículos electrificados (100% eléctricos e híbridos enchufables), que serán de hasta 4.500 euros... y tendrán efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año.
Recuerden que estas ayudas del Plan Auto+ se anunciaron a principios del pasado diciembre, dentro de la presentación del Plan España Auto 2030, e iban a sustituir al extinto Plan Moves III. Hace unos días, desde la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), se afirmaba que era necesario ponerlas en marcha cuanto antes y mantener los incentivos para seguir estimulando al mercado. Y parece que, por una vez, dicho y hecho,... y justo horas antes de que el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, se reúna con el presidente SEAT, Markus Haupt, que hace unas semanas se convirtió en presidente Anfac para cubrir la salida de Josep Maria Recasens, que dejó Renault para ser CEO de Indra.
Las ayudas a la compra de eléctricos e híbridos enchufables serán de hasta 4.500 euros y tendrán condiciones, en función del criterio EEE (eléctrico, económico y europeo). Por ejemplo, “un coche eléctrico, por debajo de los 35.000 euros y fabricado en Europa, recibirá una ayuda del 100%, ha explicado el ministro Hereu, es decir, un 50% por eléctrico, un 25% por económico -más bien, asequible- y hasta un 25% por europeo. Todo ello porque “queremos impulsar vehículos eléctricos, económicos, europeos y, sobre todo, españoles”, ha añadido.
En la página web del Ministerio de Industria y Turismo, se pueden ver con más detalle las condiciones de las nuevas ayudas del Plan Auto+. Dentro del criterio eléctrico, se recibirá el 50% si es para comprar un vehículo eléctrico puro o bien un 25% si es un eléctrico de autonomía extendida e híbrido enchufable. Respecto al criterio económico, recibirán hasta el 25% de la ayuda los vehículos M1 (los destinados al transporte de hasta nueve personas, incluyendo la que conduce) que no sobrepasen los 35.000 euros y hasta el 15% los que tengan un precio superior; y el resto de vehículos podrán acceder a una ayuda del 25% si no valen más de 35.000 euros. Pero ojo, el criterio europeo fija que podrán recibir hasta el 15% de la ayuda los vehículos cuyo montaje y terminación final se haya realizado en una planta industrial de la Unión Europea y añadir hasta un 10% adicional si el proceso incluye, al menos, el ensamblaje de las baterías. Esto último no excluirá a las marcas chinas que están colonizando el viejo continente y que, en su mayoría, están optando por ensamblar en plantas europeas las piezas que fabrican en el gigante asiático.
Desde Anfac se ha valorado positivamente la aprobación de las bases reguladoras de las nuevas ayudas y su carácter retroactivo para apoyar la electrificación de nuestro país, donde las matriculaciones de turismos electrificados se situaron el 141.143 unidades en el primer semestre, representando el 21,8% del mercado. Asimismo, prevé que el nuevo estímulo permitiría superar el 25% de las ventas a final de año y recuerda que las nuevas ayudas son compatibles con los incentivos ofrecidos por las marcas (que pueden llegar hasta 1.000 euros) y con la deducción en el IRPF de hasta el 15% del importe de la compra (con un máximo de 3.000 euros) de un vehículo electrificado. Sin embargo, han insistido en que sigue siendo imprescindible avanzar también en la descarbonización del transporte pesado.
Por su parte, Faconauto -la asociación que agrupa a los concesionarios oficiales- también ha valorado positivamente el paso dado en el Consejo de Ministros. Ha destacado que el Plan Auto+ combina acceso al vehículo eléctrico y apoyo a la industria europea, con un programa que incentiva la compra de turismos y vehículos comerciales ligeros electrificados.
Sin embargo, Transport&Environment (T&E), un think thank independiente especializado en políticas de transporte y energía sostenibles, ha celebrado las nuevas ayudas, pero ha reclamado que, en lugar de incentivar el made in Europe, debe asegurar el made in Spain. De hecho, ha alertado del riesgo de financiar vehículos que prolongan la dependencia exterior de la economía española y ha sugerido que “el criterio del origen de fabricación debería aprovecharse plenamente como palanca para hacer asequibles los vehículos eléctricos que crean empleo y riqueza en España y en Europa, frente a los importados que compiten en el mercado europeo. Además, ha advertido que “la cuantía total de las ayudas (400 millones de euros) es un importe considerable pero no suficiente ya que debido al efecto retroactivo del Plan Auto+, se estima que más de la mitad de ese presupuesto está ya comprometido en ventas realizadas en la primera mitad del año. Fuentes del sector esperan que la mitad restante se agote rápidamente y que, sin unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, sea imposible -o al menos complicado- liberar más fondos”.












