
Los chinos de CTG se han llevado una alegría con los resultados de Energías de Portugal (EDP) en 2025, gracias al fuerte impulso de la filial verde, EDPR, que ha vuelto a convertirse en la joya de la corona de otros periodos. Y es que ambas empresas han anunciado más dividendos, tras haber obtenido mejores ingresos y beneficio, y haber reducido ligeramente su deuda.
CTG es dueña del 21,40% del capital de EDP y esta última controla el 71,3% de EDPR. En ambas energéticas hay presentes varios fondos de inversión, que también sacarán tajada de los buenos resultados. Eso sí, la cotización de EDP sólo ha ascendido un 0,93% y la de su filial verde lo ha hecho en un 0,84%, porcentajes que parecen poco premio, pese al anuncio de más dividendo. En concreto, el EDP se incrementará un 2,5%, a 0,205 euros por acción; y la filial verde repartirá el 40% de su beneficio a los accionistas, lo que se traducirá en 0,13 euros por acción. Además, EDP está celebrando su 50 aniversario este año.
Empecemos por los resultados de EDPR. Los ingresos han crecido un 16%, a 2.688 millones de euros, gracias a los aumentos de la generación eléctrica (+11%) y de la capacidad instalada (+14%), principalmente. Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) recurrente (el cual mide la evolución del negocio sin extraordinarios) se ha incrementado un 17%, a 1.974 millones. En ambas magnitudes financieras ha superado las cifras previstas. Y el beneficio neto recurrente se ha disparado un 50%, a 330 millones.
Las inversiones han bajado notablemente, pasando de 4.100 millones a 2.400 millones, centrándose en Europa y EEUU. Esta menor cifra, junto a la venta de activos (que ha aportado 119 millones) y el mayor flujo de caja orgánico, ha permitido la reducción de la deuda neta a 8.100 millones, y el ratio de deuda sobre ebitda se ha situado en 4,1 veces.
Vayamos a los resultados de EDP. Los ingresos han ascendido a 15.602 millones, gracias a la mayor producción y capacidad instalado. El ebitda se ha incrementado un 1%, a 5.028 millones; y el beneficio neto recurrente ha descendido un 8%, a 1.279 millones; mientras el beneficio neto atribuido se ha disparado un 44%, a 1.150 millones. Por su parte, la deuda financiera neta ha decrecido un 1%, hasta 5.400 millones.










