
En España, ahora las empresas que se dedican a energías renovables deben afrontar un curioso contexto: por un lado, la doble burbuja especulativa (con sonoras alzas y caídas en el parqué y con múltiples operaciones de ventas); y por otro, el reflujo que se está dando porque ahora prima la economía sobre la ecología... y se ha empezado a acabar el chollo, sobre todo, para muchos fondos de inversión. En este panorama, Grenergy acumula una revalorización bursátil del 189% en el último año y del 30% en lo que va de 2026, pero este miércoles se ha quedado sin premio bursátil: su cotización asciende un 0,73%, frente a un Ibex 35 que lo hace un 1,23%.
Así ha reaccionado el parqué a sus resultados de 2025. Los ingresos se han disparado un 66%, a 1.070 millones de euros. Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha crecido un 26%, a 201 millones. Y sobre ambas magnitudes, su CEO y principal accionista (dueño del 66,465% del capital), David Ruiz de Andrés, ha referido que han superado “por primera vez” los 1.000 millones y los 200 millones, respectivamente.
El beneficio neto ha subido un 46%, a 87 millones, al tiempo que la deuda neta ha ascendido a 993 millones, pese a la venta de activos, por las mayores inversiones (880 millones, un 36% más). De hecho, Grenergy hizo ventas por unos 850 millones, superando el 60% del objetivo de rotación de activos que se fijó para el periodo 2025-2027, algo en lo que ha contribuido la venta de las cuatro primeras fases del proyecto Oasis de Atacama (situado en Chile) y de los parques solares José Cabrera y Tabernas (297 megavatios) en España.
De cara a este año, Ruiz de Andrés ha señalado que mantendrán el foco “en una gestión sólida, operativa y financiera, con una prioridad evidente: generar valor sostenible y creciente para nuestros accionistas y demás stakeholders”.










