
Los seis grandes bancos del Ibex ganaron 20.164 millones de euros durante los seis primeros meses del año, un 18% más. No son beneficios récord si nos atenemos a los argumentos que expuso el miércoles el CEO de Caixabank, Gonzalo Gortázar, porque proporcionalmente al tamaño de las entidades, no son superiores a los obtenidos antes de la crisis financiera.
En cualquier caso, son unos resultados muy elevados. Y lo son, incluso, si excluimos el impacto en el Santander de la venta de su filial en Polonia, que engordó la cuenta en 1.645 millones.
¿A dónde quiero ir a parar? A que Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Unicaja ganaron más que todo el sector en Francia y que los seis mayores bancos de Italia.
La comparación no es exacta poque todavía hay bancos franceses e italianos que no han presentado sus resultados, pero la conclusión es válida si tenemos en cuenta las estimaciones del mercado. Estamos hablando de un beneficio estimado algo superior a los 16.000 millones, en Francia y de esa misma cifra (16.000 millones) en el conjunto de los seis mayores bancos de Italia.
En ambos casos, menos que los bancos españoles que cotizan en bolsa y, lógicamente, menos que todo el sector financiero nacional, cuyo beneficio semestral se estima que supere con creces los 22.000 millones de euros.
Y todo esto, ¿sirve para algo? De entrada, para darnos cuenta de la magnitud y la importancia que tiene en Europa, o debería tener, el sector bancario español.










