
Amazon presume de cumplir 15 años en España y de que “cuando Amazon crece, España crece con nosotros”, como destaca su directora general en nuestro país, Ruth Díaz. Sin embargo, olvida los despidos que ha acometido en los últimos años y los que está haciendo a nivel mundial (en parte por la inteligencia artificial y la introducción de robots), la precarización laboral en muchos de sus almacenes y que está fagocitando a proveedores y comercios -tanto grandes como pequeños-.
Conviene recordar que el gigante estadounidense de comercio electrónico, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, se ha convertido en un cuasimonopolio que fagocita principalmente al pequeño comercio, pero también al grande (su competencia ya la nota hasta El Corte Inglés, por ejemplo). Asimismo, compite con sus propios vendedores porque copia productos exitosos, los favorece en las búsquedas y los vende más baratos (algo que no hacen otros gigantes del comercio digital, como Alibaba, Rakuten, eBay, etc.).
Claro que no sólo tiene posición de mercado en comercio, sino también en la nube porque Amazon Web Services (AWS) es la plataforma de computación en la nube más usada en todo el mundo, con una cuota cercana al 30%. Además, el servicio de suscripción Prime, que garantiza envíos rápidos y gratuitos, incluye el negocio de streaming (Prime Vídeo), en el que ha mostrado menos ideología que otras plataformas (Netflix, Dinsey+, HBO...) hasta ahora. Es cierto que el fundador y presidente ejecutivo de Amazon, el progre Jeff Bezos, y el CEO, el también progre Andy Jassy, han estado dentro del grupo de directivos activistas del Nuevo Orden Mundial (NOM) y de su último meneo ideológico (el movimiento woke), pero con la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca para un segundo mandato, Bezos ha optado por un acercamiento al presidente de EEUU y no ser tan crítico, algo que se ha visto muy bien en la estrategia y los despidos que anunció para The Washington Post. Además, Bezos ha cargado contra los demócratas Alexandria Ocasio Cortez, congresista por Nueva York, y Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York.
Volvamos a España. En 2025, en nuestro país, el gigante estadounidense de comercio electrónico ha elevado sus ventas un 12,5%, hasta 9.000 millones de euros. Su beneficio antes de impuestos ha superado los 290 millones, un dato que en 2024 no difundió, por lo que ha decidido reducir su opacidad. Y las inversiones han alcanzado la cifra récord de 6.500 millones, lo que supone un 44,4% más que en 2024, continuando con una política de reinvertir más de la mitad de los ingresos generados, y alcanzando la cifra de más de 25.000 millones desde 2010.
Amazon ha destacado que su contribución fiscal a las arcas del Estado en 2025 ha ascendido a más de 1.500 millones, siendo un 15,38% superior a la del año anterior (1.300 millones). En impuestos directos ha abonado más de 428 millones, incluyendo los impuestos sobre las nóminas y la Seguridad Social; el impuesto de Sociedades (84 millones); y los impuestos por adquisición, construcción de terrenos, servicios digitales y derechos de importación. Asimismo, Amazon destaca que ha recaudado más de 1.100 millones en impuestos indirectos, incluyendo el IVA y los impuestos pagados por sus empleados retenidos por la compañía, así como el IVA que recauda y remite a las autoridades fiscales por las ventas de terceros. Eso para cuando no pagaba los impuestos que le correspondía y, al igual que otras tecnológicas, prefería tener sus filiales en otros países europeos donde tuviera más ventajas fiscales.
Ahora tiene unas 40 instalaciones logísticas en nuestro país, pero no ha hecho referencia a la precarización laboral que se denunció en el centro de San Fernando de Henares, por ejemplo. También posee oficinas corporativas en Madrid y Barcelona, y dos centros de desarrollo de software y los centros de datos de AWS en Aragón. Eso sí, no dice nada del cierre del centro logístico de Martorelles (Barcelona) ni de que aún no ha invertido ni un euro Villafrechós (Valladolid), un pueblo relacionado con la familia de Bezos, dado que ahí nació su ‘abuelo adoptivo’ paterno (es decir, el progenitor de Miguel Bezos, su padre adoptivo) y después, emigró a Cuba.
Amazon destaca que son uno de los diez mayores empleadores del sector privado en España, con más de 30.000 personas, e incluso ha referido un trabajador de uno de sus centros logísticos gana de media 1.700 euros al mes, un 21% más que el salario mínimo. No hay que olvidar que en los últimos años ha apostado por la precarización laboral: ha tratado mal a proveedores y trabajadores (esto se pudo ver, por ejemplo, en el uso de Empresas de Trabajo Temporal (ETT), en el incumplimiento de compromisos... y en la creación de mal ambiente en el centro logístico de San Fernando de Henares), hasta fue condenado por el Juzgado de lo Social número 14 de Madrid por emplear a 2.166 repartidores como falsos autónomos (fallo que recurriría). Hasta redujo el salario en Dos Hermanas y elevó la contratación temporal. Además, en junio de 2021, Amazon presumió de crear puestos de trabajo fijos en nuestro país, tan sólo un mes después de cerrar un conflicto laboral de tres años y recibió una sanción por precarizar empleos (de hecho, Inspección de Trabajo le ordenó dar de alta a 4.000 repartidores y pagar unos 6 millones de euros en cotizaciones impagadas). Sin embargo, Amazon sigue presumiendo de ofrecer oportunidades para más de 400 perfiles diferentes.
Y para celebrar sus 15 años en España hasta ha creado el podcast 'España por entregas'. Por cierto, recientemente, el influyente senador republicano por el Estado de Florida, Rick Scott, llama a los estadounidenses a “dejar de comprar productos de China” y de compañías como Amazon.













