Hace unos días, se ha conocido la OPA sobre Azkoyen por parte de distintas empresas y entidades vascas, con el apoyo del Gobierno vasco. Una operación que ya ha generado recelos en el Gobierno de Navarra que lidera la socialista María Chivite, que ha reivindicado “el arraigo” navarro de la compañía opada.
Azkoyen es una empresa que ofrece soluciones de pago, control de acceso y máquinas expendedoras de café y soluciones ‘vending’. Fue fundada en 1945 por Luis Troyas Osés y tiene su sede en Peralta (Navarra). Su principal accionista es la familia Ruiz Lafita, pues a través de la sociedad instrumental Inverlasa, el matrimonio formado por el empresario andaluz Víctor Ruiz y la bilbaína Rosario Lafita controla el 29,654% del capital. Le sigue la familia Masaveu, con un 17,096%. Tras estos dos importantes accionistas, se colocan: Competiber (sociedad de Ignacio Suárez-Zuloaga), con un 8,5%; el Banco Santander (a través del fondo de inversión Santander Small Caps España), con un 6,398%; la aseguradora Previsión Mallorquina de Seguros, con un 6,012%; y María del Carmen Troyas Careaga, hija del fundador de Azkoyen, con un 5,065%; según los datos de la CNMV. Eso sí, en la página web de Azkoyen se añade un accionista más: Muza Gestión de Activos (que gestiona el patrimonio de la familia Urquijo), con un 4,02%.
Conviene recordar que Clerbil, el grupo inversor del ingeniero bilbaíno José Antonio Jainaga (dueño y presidente de la siderúrgica Sidenor, así como accionista y presidente de Talgo), ha lanzado una OPA sobre Azcoyen por 244,5 millones. Una oferta que ha lanzado a través de Ohmnia Electronics, junto a sus socios actuales (Carmen Lequerica Holding, el Instituto Vasco de Finanzas y la Fundación Bancaria Vital), así como a Fundación BBK y el vehículo inversor de Kutxabank (Indar Kartera). Además, la operación se complementará con financiación bancaria comprometida por CaixaBank y Banco Sabadell.
Ante dicha OPA, la cotización de Azkoyen ha reaccionado a la baja al inicio de la sesión (-4,39%), pero la caída se ha ido suavizando hasta un 0,44% al mediodía, hasta 11,35 euros, aunque lejos del Ibex 35 (+1,57%). Eso sí, en los últimos cinco días, la cotización acumula una caída del 20%, por lo que casi pierde la revalorización del 26% lograda en el último año. La citada oferta vasca se ha lanzado a un precio de 10 euros por acción y está sujeta a una aceptación de, al menos, más del 50% del capital, y se financiará a través de una ampliación de capital en Ohmnia.
Por su parte, el Gobierno navarro ha pedido favorecer “el arraigo de la actividad económica”. Para ello, “mantendrá un diálogo permanente y constructivo con todas las partes implicadas para conocer el alcance del proyecto empresarial”, pues es importante para la región el mantenimiento de “la actividad industrial, la inversión, la innovación y el empleo”.
Clerbil controla casi el 76% de Ohmnia Electronics, grupo tecnológico e industrial que emplea a más de 1.000 personas, factura unos 190 millones anuales, y fabrica electrónica y metálica para diversos sectores. “Para Ohmnia, Azkoyen aporta tres familias de tecnología de alto valor añadido (Coffee & Vending Systems, Payment Technologies y Time & Security), con un marcado perfil exportador”, las cuales pueden beneficiarse de las capacidades tecnológicas e industriales de Ohmnia.
Al frente de Azcoyen está Juan José Suárez Alecha como presidente ejecutivo, pues tras la salida del CEO en enero de 2024, la compañía optó por no buscar uno nuevo y entregó todas las funciones ejecutivas al presidente. En 2025, registró récord de facturación en sus más de 80 años de historia al superar los 211 millones y logró un resultado bruto de explotación (ebitda) de 37,7 millones.











