Airbus ha logrado un preacuerdo con CCOO para poner fin a la huelga que vive en España desde el pasado 1 de julio. Sin embargo, el resto de sindicatos -Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos (SIPA), UGT, Asociación de Técnicos y Profesionales del Sector Aeroespacial (ATP), UTIL y CGT- lo han rechazado.

CCOO es el sindicato mayoritario dentro del gigante aeronáutico europeo en España, pero el resto de sindicatos ha defendido el papel del comité de huelga como interlocutor principal. En la tarde del jueves 16, el sindicato que lidera Unai Sordo anunció que, tras varias horas de negociación, había alcanzado un preacuerdo con la dirección de Airbus para una revisión salarial al alza del 12% hasta 2027 y mantener las condiciones actuales de teletrabajo (dos días a la semana).

Recuerden que las protestas las inició el pasado 1 de julio el SIPA por la decisión unilateral de Airbus de reducir el teletrabajo a un día a la semana, así como las discrepancias respecto a la subida salarial, la asignación de vacaciones y la retirada de los complementos de incapacidad temporal. Una huelga que respaldaban el resto de sindicatos y a la que CCOO se unió el martes 14. Eso sí, el jueves 16 se produjo una marcha que no secundó el sindicato mayoritario (que ya estaba en negociaciones con la dirección de Airbus) desde el Ayuntamiento de Getafe hasta la Puerta Norte de la fábrica, y en la que participaron unos 4.000 empleados.

CCOO ha anunciado que el preacuerdo contempla una revisión salarial general del 5% para el próximo enero y de otro 5% en abril de 2027, así como un 0,5% reservado para lesiones por esfuerzo repetitivo (RSI) y promociones, y una cláusula de revisión vinculada al IPC si el de los años 2026 y 2027 supera el 10%. Asimismo, hay compromiso de Airbus para mantener el teletrabajo actual (dos días a la semana) recogido en el convenio y respecto a vacaciones, se fijarán dos semanas flexibles en el calendario anual de cada de centro. Además, se incluye el mantenimiento del personal de la división de Espacio y de las actuales condiciones de movilidad, ante la fusión de los satélites de Airbus con los de Thales y Leonardo.

En cualquier caso, el gigante aeronáutico europeo afronta protestas de empleados y discrepancias entre sindicatos en el peor momento: en pleno auge del gasto en defensa, queriendo producir más aviones comerciales y en vísperas de la fusión en satélites con Thales y Leonardo. Y además, se ha dicho adiós al proyecto de caza europeo FCAS.