Los accionistas de ‘Warner Bros. Discovery’ (WBD) han aprobado su venta a Paramount Skydance… pese al creciente rechazo de más de 4.000 actores en Hollywood. Entre ellos, figuran: el progre Javier Bardem, Robert De Niro, Sofia Coppola, Jane Fonda, Mark Ruffalo, Emma Thompson o Joaquin Phoenix. Algunos de ellos (por ejemplo, De Niro y Ruffalo) se han mostrado en alguna que otra ocasión en contra del presidente de EEUU, Donald Trump, quien es amigo del multimillonario Larry Ellison, que es cofundador de Oracle y padre de David Ellison, CEO de Paramount Skydance.

Parece que acabará habiendo más concentración en el sector audiovisual mundial, si los reguladores no lo impiden. Los accionistas de WBD han aceptado su venta a Paramount por 111.000 millones de dólares, una operación que financia la familia Ellison, RedBird Capital Partners, Bank of America, Citigroup, el fondo Apollo y varios fondos soberanos de Oriente Medio. En concreto, 47.000 millones de dólares en capital que aportarán la familia Ellison y el fondo RedBird; otros 54.000 millones en deuda comprometida con Bank of America, Citigroup y Apollo; y cerca de 24.000 millones de fondos soberanos de Oriente Medio (en concreto, de Arabia Saudí, Catar y Abu Dabi) que recibirán acciones sin derecho a voto ni representación en el consejo de administración. No hay que olvidar que los 111.000 millones, incluyen 31 dólares en efectivo más una comisión de cierre (que irá aumentando en 0,25 dólares por acción por trimestre como compensación por demora) si la operación no acaba antes del 30 de septiembre) y los 2.800 millones abonados a la progre y blasfema plataforma de streaming Netflix por la rescisión del acuerdo que tenía con WBD desde principios del pasado diciembre.

Ahora todo depende de lo que decidan los reguladores de EEUU y de la Unión Europea. Por ahora, la creciente oposición de los actores de Hollywood ha quedado en saco roto. A la carta que ya han firmado más de 4.000 actores, se sumó una manifestación antes de la Junta de Accionistas de WBD en la mañana del 23 de abril frente a la sede de la compañía y frente al Instituto de la Paz Donald J. Trump (donde se celebró una cena que David Ellison ofreció en honor al presidente estadounidense, el republicano Trump, y a corresponsales de CBS News en la Casa Blanca). En dicha carta, los actores advierten que la fusión entre WBD y Paramount Skydannce reduciría la competencia a solo cuatro grandes estudios y tendría efectos negativos como la pérdida de empleos, el encarecimiento de costes y la reducción de la diversidad creativa, especialmente para producciones independientes y de presupuesto medio.

En concreto, apuntan a que “intensificaría aún más la concentración de un panorama mediático ya de por sí limitado, reduciendo la competencia en un momento en que nuestras industrias -y las audiencias a las que servimos- menos pueden permitírselo”. Asimismo, señalan que “nuestra industria ya se encuentra bajo una fuerte presión, en gran parte debido a anteriores oleadas de concentración empresarial. Hemos sido testigos de un acusado descenso en el número de películas producidas y estrenadas, así como de una reducción en la variedad de historias que reciben financiación y se distribuyen”, claro que al hilo de esto último también olvidan que hay una falta de ideas y de principios en la que ha tenido mucho que ver el último meneo ideológico del progresismo (la ideología woke). Los actores critican que “cada vez más, un pequeño número de grandes compañías decide qué se produce y en qué condiciones, dejando a los creadores y a las empresas independientes con menos opciones para sostener su actividad profesional”… y consideran que todo eso amenaza “la sostenibilidad de toda la comunidad creativa”. Y ojo, avisan de que “afortunadamente, alguien está tomando medidas al respecto. Según se informa, el fiscal general de California, el demócrata Rob Bonta, y sus colegas de otros estados están examinando la fusión y considerando emprender acciones legales para bloquearla”.

Recuerden que Paramount acabó ganando en el culebrón de la puja por WBD a Netflix, sobre todo, por elevar su oferta... y la presión del fondo activista Ancora. Si al final, los reguladores permiten la operación, Paramount pasará a ser dueño de las plataforma de streaming HBO y HBO Max (que se fusionarán con Paramount+), la cadenas de información generalista CNN y CBS, varios estudios y cadenas de entretenimiento (DC Studios, Cartoon Network, Adult Swim, Nickelodeon, MTV, Showtime, TNT, Comedy Central y Turner Classic Movies). 

En paralelo, los accionistas de WBD (entre los que destaca la teleco estadounidensee AT&T, con un 71%; y la antigua Discovery, con el 29% restante) han rechazado las elevadas indemnizaciones que iban a recibir el actual consejero delegado de WBD, David Zaslav, y otros altos ejecutivos. En concreto, la de Zaslav ascendía a 500 millones dólares entre efectivo, acciones y beneficios adicionales. Eso sí, la votación era meramente consultiva y no vinculante. Por cierto, la venta a Paramount Skydance prevé unos ahorros de hasta 6.000 millones de dólares... y eso apunta ya a una posible reestructuración con despidos.