• Lleva, o llevaba, una de las dos demandas mercantiles de Ceslar contra los grandes almacenes, aplazada el pasado lunes 28.
  • Es amigo de Juan Moral, responsable jurídico de El Corte Inglés y fue invitado en la Fundación Ramón Areces.
  • El hecho pone en evidencia la influencia -todo muy legal, naturalmente- de El Inglés en la judicatura.
  • Mientras no se avanza en el pacto que pacifique la empresa en uno de sus momentos más difíciles.
Como puede verse en la imagen, el juez Andrés Sánchez Magro fue invitado a la Fundación Ramón Areces -por donde siempre pasan un montón de jueces y fiscales- y es amigo personal de Juan Moral, máximo responsable jurídico de El Corte Inglés. Y más: Sánchez Magro es amigo personal del responsable de seguridad de El Corte Inglés, Juan Carlos Fernández Cernuda, uno de los grandes promotores cinegéticos del país. [video width="960" height="540" mp4="https://www.hispanidad.com/wp-content/uploads/2016/03/sanchezmagro.mp4"][/video] Es el mismo juez que acogió la demanda judicial de Ceslar (propiedad de la viuda de Luis Areces y sus cinco hijos) tras la expulsión del consejo de Carlota Areces, representante de Ceslar. Todo muy legal si ustedes lo quieren, pero no hace bonito. Porque claro, a los Areces no les ha gustado que su demanda por lo mercantil sea vista por un juez que llama amigo al director jurídico de El Corte Inglés, el fiscal Juan Moral, y que ha sido invitado por la Fundación Ramón Areces. Y es que uno de los grandes misterios de la humanidad consiste en saber la influencia real que El Corte Inglés tiene en la judicatura. Influencia sanísima por supuesto. Veamos: la batalla legal que se libra entre los sobrinos de Ramón Areces y una empresa controlada hoy por Florencio Lasaga, ejecutivo, el sobrino de Isidoro Álvarez, Dimas Gimeno y las hijas adoptivas de Álvarez, las hermanas Marta y Cristian Álvarez Guil. Según y cómo pero al menos ellas están dentro y los Areces están fuera. Y todos ellos referidos a la razón que provocó la expulsión de Carlota Areces del Consejo de El Corte Inglés: el macabro acuerdo con el jeque de Qatar Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani (para los amigos Ben Jassim), quien compró el 10% de El Corte Inglés por 1.000 millones de euros... pero con un préstamo a interés creciente. Es decir, una operación capaz de hundir hasta a la primera empresa española de distribución. Carlota Areces protestó y acabó expulsada. Por una parte, tenemos dos demandas mercantiles en línea. Una, la que se veía el lunes y donde fue recusado el juez Sánchez Magro por la que Carlota Areces aseguraba que se vulneraba el derecho de adquisición preferente, tras una demanda en que Ceslar se quejaba de no haber recibido información suficiente sobre la operación. Seamos sinceros: ambas demandas las puede ganar Juan Moral quien, por cierto, no se presentó a la vista del lunes 28. La vía penal ya es cosa más seria. No se puede expulsar impunemente al propietario de casi el 10% de la compañía cuando encima está en desacuerdo con un acuerdo que puede acabar siendo la ruina de la compañía. Ahora bien, la primera querella penal no ha sido admitida a trámite, entre otras cosas porque se presentó mal. El abogado alegó apropiación indebida, algo que ha cambiado con el nuevo código penal: debió hablar de administración desleal. Y el argumento para ser aceptada y tramitada es de libro: si los peritos han valorado El Corte Inglés en 18.000 millones de euros, el 10% de la compañía vale 1.800 millones de euros, no 1.000 y mucho menos 1.000 en forma de préstamo con intereses de entre el 5 y el 6,5%, que ya suena a pitorreo. A pitorreo moruno. Y encima los Areces hablan de cobro de comisiones en la operación: ¿Justificadas? Naturalmente se ha recurrido la no admisión y, en cualquier caso, se volverá a la carga. A no ser que... A no ser que, como ya hemos explicado en Hispanidad, se llegue a un acuerdo entre los tres grandes accionistas de El Corte Inglés: las hermanas Álvarez Guil, Paloma García (7%), de los García Miranda) y Ceslar. Y también con la tecnoestructura, que lidera Florencio Lasaga y que, en el día a día, lleva Dimas Gimeno. Ahora bien, hay que ver cómo cuadran los bandos y las ambiciones de cada cual. Mientras, Lasaga pergeña su oferta a los Areces para que retiren la demanda y Marta Álvarez Guil ya ofreció a Javier Areces volver al Consejo. Ahora bien, para eso tenían que cargase a Dimas Gimeno y encima no entrarían hasta dos años más tarde. Le dijeron que no. Eulogio López eulogio@hispanidad.com