• Explica que recibió la tarjeta en 1994 de manos del secretario general de Caja Madrid que le dio a entender que era un complemento retributivo.
  • Y concreta que "el Banco de España y Hacienda nunca pusieron tacha alguna ni vieron irregularidad".
  • Blesa usó la tarjeta para el pago de hoteles de lujo (76.642 euros), joyas por importe de más de 6.000 euros y artículos de Louis Vuitton.
El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa (en la imagen), ha comenzado este viernes a declarar en el juicio contra los usuarios de las tarjetas opacas o black de la entidad y ha recordado que ni el Banco de España ni Hacienda "pusieron tacha alguna" al uso de estas tarjetas, recogen agencias. Blesa ha dicho que las tarjetas que empleó en Caja Madrid y repartió a varios de sus consejeros y altos cargos "era de libre disposición" y no era preciso "la justificación de los gastos que se realizaban". "El Banco de España y Hacienda nunca pusieron tacha alguna ni vieron irregularidad durante 23 años", ha concretado. Ha explicado que la recibió en 1994 de manos del secretario general de la entidad que le dio a entender que era un complemento retributivo. Blesa, que presidió Caja Madrid entre 1996 y 2010 se enfrenta a una petición fiscal de 6 años de prisión y multa de 108.000 euros. Gastó de forma directa 436.688,42 euros con su tarjeta opaca aunque se le reclama una indemnización que abarca la cantidad completa que gastaron sus consejeros y altos cargos durante su mandato, 9,3 millones. Usó la tarjeta para el pago de hoteles de lujo, hasta alcanzar una cantidad de 76.642 euros, joyas por importe de más de 6.000 euros y artículos de Louis Vuitton. José Ángel Gutiérrez [email protected]