La última vez que nos hicimos eco de las últimas noticias sobre el caso Errejón, finalizamos el artículo con un "seguiremos informando". Dicho y hecho: una segunda mujer denuncia haber sido víctima de una agresión sexual a manos del exdiputado de Sumar. Según la denuncia, conocida por La Razón, esta habría tenido lugar ocho días después de la que habría sufrido Elisa Mouliaá en octubre de 2021 y por la que está pendiente que se le abra juicio oral.

Esta mujer, que es una "actriz de reconocida notoriedad pública", asegura que lo conoció en la boda de una amiga celebrada en La Moraleja (Comunidad de Madrid) y, a propuesta de él, acabaron abandonando juntos el enlace para acudir a una fiesta en la localidad de Móstoles.

Según ella, ambos se encontraban bajo los efectos del alcohol y de sustancias estupefacientes y el expolítico le insistió en que le practicase una felación en el baño de un local.

Define la actitud de Errejón aquella noche como marcada por comportamientos "controladores, celosos o posesivos", lo que llevó a esta mujer a entender que se trataba de un "rol sexual".

Según ella, ambos se encontraban bajo los efectos del alcohol y de sustancias estupefacientes y el expolítico le insistió en que le practicase una felación en el baño de un local.

Posteriormente, la denunciante sostiene que accedió a subir a la vivienda del ex dirigente de Podemos "en un estado de bloqueo derivado de la situación anterior" y tanto en el portal como en el ascensor volvió a insistir en que le practicara sexo oral, "accediendo ella nuevamente bajo presión".

 

 

Sin embargo, ella afirma que, de manera sorpresiva y violenta, la sujetó por el cuello, la colocó de espaldas y le penetró por la fuerza, sin su consentimiento. "Pese a que la denunciante gritó reiteradamente que cesara".

Tras lo ocurrido, dice haber abandonado el domicilio y, con posterioridad, volvió a verle solamente en una ocasión, "persistiendo conductas de extremo control, exigiendo el envío de ubicación en tiempo real y realizando llamadas insistentes".

Esta mujer (que no quiere que su identidad se conozca públicamente) explica en su denuncia que, cuando acudió de nuevo a casa del entonces político, este apagó el teléfono y le dejó en el portal durante unos minutos hasta que le abrió la puerta. Mantuvieron relaciones sexuales y durante ella asegura que durante el acto sintió "un profundo malestar" por estar "sometida a su control".

A esta mujer también le representa el abogado Alfredo Arrién (el letrado de Mouliaá) y, según La Razón, pretende llevar este supuesto nuevo caso ante la Audiencia Provincial de Madrid para que sea tenido en cuenta en la deliberación del recurso que interpuso la defensa del exdirigente de Sumar contra su procesamiento que dictó el juez Adolfo Carretero.