El vehículo chino va mejor que el japonés, a la vista de algunos resultados financieros que se han conocido en las últimas semanas, pues muchos grupos automovilísticos de la isla tuvieron su último ejercicio fiscal del 1 de abril de 2025 al 31 de marzo de 2026. Eso sí, la nipona Toyota mantiene el trono mundial de ventas y Suzuki gana más. Claro que Honda ha registrado las primeras pérdidas desde su salida a bolsa en 1957, Nissan también ha presentado números rojos, y Mazda ha reducido su beneficio.

Todo esto en un contexto de crisis mundial en el sector del automóvil, donde los grupos no escapan a la ralentización de la electrificación por la baja demanda de los vehículos eléctricos ni tampoco al impacto de los aranceles y de la guerra de Irán. Eso sí, al mismo tiempo, China está aprovechando para extender su colonización, incluso con alianzas con grupos occidentales (en especial, con Stellantis, que se ha asociado con los chinos Leapmotor y Dongfeng), aunque dentro de las fronteras del gigante asiático hay una fuerte competencia entre sus marcas. En el caso de nuestro país, la colonización automovilística china se va viendo cada mes: MG (propiedad de SAIC Motor) se mantiene como la marca china más vendida, con 15.481 turismos en los cuatro primeros meses, según los últimos datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Faconauto -la patronal que representa a los concesionarios oficiales- y Ganvam -Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios-. Tras MG, destacan las elevadas cifras de: BYD, con 13.467 unidades (+151%); Ebro (propiedad en un 60% de la española EV Motors y en un 40% del grupo chino Chery, este último también es dueño de las marcas Jaecoo, Omoda, Lepas y Exlantix), con 8.715 (+328,7%); Omoda, con 8.291 (+146,5%); Volvo (marca sueca que tiene como primer accionista al grupo chino Geely), con 4.654 (+2,5%); y Jaecoo, con 3.211 (+21,4%); entre otras. Eso sí, entre enero y abril, la marca que ha tenido un mayor crecimiento de matriculaciones ha sido DR (perteneciente al grupo italiano del mismo nombre que importa componentes de los fabricantes chinos Chery, JAC y BAIC; los ensambla en Italia y vende vehículos de marcas chinas), con 1.018 turismos, un 20.260% más que hace un año; seguida de ICH-X, con 37 unidades, un 3.600% más.

Recuerden que Toyota ha mantenido el trono mundial de ventas en 2025, algo que ha ostentado por sexto año consecutivo. Su último ejercicio fiscal terminó con más ingresos (275.300 millones de euros, un 5,5% más), pero caídas en el beneficio operativo (-21,5%, a 20.400 millones) y en el beneficio neto (-19,2%, a 21.600 millones). Pero ojo, no sólo ha vivido un relevo en su cúpula, sino que prevé ganar un 20% en el presente año fiscal que arrancó el pasado 1 de abril... por la guerra de Irán. 

Por su parte, Honda ha mantenido sus ingresos en 117.851 millones (+0,5%), gracias a que el aumento de las ventas de motocicletas ha compensado las menores ventas de coches y el impacto del tipo de cambio. El resultado operativo ha sido de -2.240 millones por los aranceles y el resultado neto ha arrojado las primeras pérdidas del grupo desde que debutó en bolsa en 1957, que han sido de 2.290 millones. Por ello, los directivos y el presidente devolverán el 30% de las retribuciones que han recibido, se ha parado la inversión de 11.000 millones en Canadá, se han cancelado tres vehículos eléctricos y se han rebajado los objetivos de electrificando para apostar más por los híbridos.

En Nissan, los ingresos han descendido un 5%, a unos 65.000 millones, sobre todo, por las menores ventas (3,15 millones de unidades, un 6% menos). Claro que el fabricante automovilístico que lidera el mexicano Iván Espinosa también ha notado el impacto de la guerra de Irán y su efecto en los mayores gastos de las materias primas y del transporte, así como en disrupciones de la cadena de suministro. Su resultado neto ha seguido arrojando pérdidas, aunque han sido de 2.884 millones, un 20% menores a las del ejercicio anterior por la fuerte reestructuración que se puso en marcha (entre sus medidas se incluyen 20.000 despidos y el cierre de siete plantas en todo el mundo… para reducir costes).

En el caso de Mazda, los ingresos se han situado en 26.100 millones (-2%), con unas ventas de 1,22 millones de unidades (-6%) y manteniendo Norteamérica como su principal mercado. Los aranceles de EEUU le han perjudicado, pues su beneficio de explotación se ha situado en 295 millones y el beneficio neto ha caído un 69%, a 201 millones. Eso sí, de cara al presente año fiscal, prevé más que duplicar el resultado neto y situarlo en 500%, y elevar sus ingresos un 12%, a 30.600 millones.

Y en Suzuki, los ingresos han aumentado un 8%, hasta 34.036 millones, gracias a mayores ventas (3,32 millones de unidades, un 2,4% más) y manteniendo a India como su primer mercado. El beneficio operativo ha descendido un 3,1%, a 3.369 millones, mientras el beneficio neto ha crecido un 5,6%, a 2.376 millones. Claro que para el cierre del presente ejercicio, pronostica una reducción de su ganancia y unas pérdidas de unos 540 millones por la guerra de Irán.

En paralelo, se han conocido los resultados de algunas marcas niponas en España, como Nissan y Mazda. En el caso de Nissan, la filial española (Nissan Motor Ibérica) ha facturado 652,1 millones (+1%) en el ejercicio 2024 que cerró en marzo de 2025, de los que las ventas han aportado 522,6 millones (-1,4%), y ha aumentado su producción de recambios en la planta de Ávila y de componentes en la de Los Corrales de Buelna (Cantabria). Su resultado de explotación fue de -85,7 millones y sus pérdidas netas se situaron en 83,4 millones, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. Y en el caso de Mazda, la facturación ha caído un 76%, hasta 5,9 millones, pese a haber matriculado 18.350 vehículos (+14%); y su resultado neto se ha hundido un 98%, a 232.364 euros, según reflejan sus cuentas depositadas en el Registro Mercantil.