Lo denuncian las feministas clásicas de la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres. En un programa de la EITB, la Radio Televisión Pública Vasca, se emite un reportaje sobre la ruta de los vientres de alquiler, es decir, en qué países y con qué condiciones la maternidad subrogada está permitida.
Después de este bonito publireportaje en el noticiario de @EITBofiziala sobre dónde poder saltarse las leyes en el extranjero para comprar un bebé,
— Las Criadas/Neskameak (@LasCriadas) July 27, 2026
¿Veremos también reportajes sobre dónde realizar turismo sexual con menores y matrimonios infantiles, @eajpnv @socialistavasco ? pic.twitter.com/eQQbteVyTM
Desde Hispanidad hemos alertado en numerosas ocasiones de la creciente y peligrosa moda de los vientres de alquiler. Debemos recordar que la ONU ya ha dejado claro que su objetivo es que la gestación subrogada también tiene que ser un derecho. Debe considerarse parte de la “planificación familiar integral” y, potencialmente, como un derecho humano.
El informe de la ONU señala la subrogación, junto con la adopción y el acogimiento, como una forma de que los servicios puedan “adaptarse a diferentes sexos, géneros... orientaciones y expresiones sexuales”. Entre otras categorías, también dice que "el apoyo financiero para tratamientos de fertilidad, maternidad subrogada, adopción y congelación de óvulos puede ampliar las opciones de las mujeres y ayudarlas a prosperar en el lugar de trabajo".
Y habla de la “justicia reproductiva”, cuyos tres valores fundamentales incluyen: “el derecho a tener un hijo, el derecho a no tener un hijo y el derecho a criar a un niño o niños en entornos seguros y saludables”.
Esta práctica constituye otro "avance progresista" que, como tantas otras iniciativas de vanguardia, supone un atentado contra la ley natural, es decir, una violación de la naturaleza: esa es la realidad de los vientres de alquiler. Y lo hemos visto con numerosos casos.
En España se avanza en la normalización de esta práctica con pasitos discretos, como con charlas de la UNED, o con publicidad. Hay veces que se impone la cordura, como hace unos meses cuando la Fiscalía de la Audiencia Nacional exigió a Igualdad bloquear 13 webs de vientres de alquiler. Pero en otras ocasiones, como ahora en la televisión pagada con los impuestos de todos los españoles, el reportaje se emite, se normaliza, se crea una visión positiva del alquiler de vientres y no pasa absolutamente nada.
Ni Igualdad, ni el Gobierno central, ni el Gobierno vasco han tomado medidas, y eso que, tal y como publicamos en Hispanidad, la Sala Civil del Tribunal Supremo, máximo órgano del Poder Judicial en España, reiteró su rechazo al alquiler de vientres, y advirtió que esta práctica reduce tanto a las madres como a los bebés a “meros objetos”. Además, y al igual que ocurre con la fecundación in vitro (FIV), recordaba el Supremo que una persona tiene derecho a conocer sus orígenes.












