La estupidez verde reina en la Unión por lo que el Reglamento europeo del Metano sigue adelante y empezará a aplicarse, si el sentido común no lo impide, el 1 de enero en 2027.
Luis Cabra, el directivo de Repsol, lo explicaba mejor que bien en una reciente entrevista con El Economista: no sólo es que Europa se puede quedar sin gas y sin crudo, es que los precios subirán y la competencia de la industria española sufrirá.
Aún más, la industria del refino español, una de las mejores de Europa, puede sufrir un colapso. Y, por supuesto, el precio de la gasolina subirá más que con la crisis de Ormuz, con la que, encima, va a coincidir.
Traducido: que una de las economías más afectadas por el Reglamento del Metano es España pero, al mismo tiempo, con la talibán verde Sara Aagesen al frente, es el español uno de los gobiernos que se niega a, al menos, a estudiar una prórroga, mientras intenta acelerar el calendario de aplicación de la norma bastarda. Y Ursula von der Leyen, la señora presidente, calladita, no le vuelvan a llamar facha.
En una de las grandes chifladuras de la Comisión se obliga a los suministradores de gas y petróleo a que cumplen las normas ecologistas europeas. Conclusión: venderán su gas y su petróleo a otros y/o nosotros lo obtendremos más caro. China e India se lo agradecerán
En resumen, el Reglamento europeo del Metano representa el colmo de la estupidez ecologista. Europa puede quedarse sin el petróleo y gas que necesita a partir del 1 de enero. Y como el gobierno de Sánchez y Aagesen es el más talibán de todos pues... destrozarán España pero, eso sí, salvarán el planeta.
Esto es la actual Unión Europea. En otra de sus grandes chifladuras, la Comisión, viepresidida por Teresa Ribera y cuyo comisario de Energía, el danés Dan Jorgensen, es aún más talibán climático que Ribera y Asgesen, obligará a los suministradores de gas y petróleo a que cumplan las normas ecologistas locales de Europa, cumplimiento cuya aplicación recaerá sobre los importadores europeos.
O ecología o economía: cada día está mas claro que la llamada emergencia climática supone una exageración irreal del cambio climático que nos lleva, a través de la ecología, a la miseria en Occidente y al hambre en el Tercer Mundo
Conclusión: esos productores-suministradores venderán su gas y su petróleo a otros y/o nosotros lo obtendremos más caro. China e India se lo agradecerán a Bruselas con bombones.
Lo que nos lleva a la conclusión final: o ecología o economía. Cada día está más claro que la llamada emergencia climática supone una exageración irreal del cambio climático que nos lleva, a través de la ecología, a la miseria en Occidente y al hambre en el Tercer Mundo.
Pero salvaremos al planeta, que Dios creó para el hombre.










