Ser okupa puede ser un negocio redondo. Por un lado, se han convertido en verdaderos agentes inmobiliarios ilegales: okupan pisos que luego realquilan o venden, ilegalmente, a terceros. Para dar servicio completo, muchos de ellos, una vez han vendido o alquilado, se ofrecen al propietario para echar a los okupas que ellos mismos han metido, todo previo pago. Pero también hacen negocio de otra forma: la extorsión al propietario. Y los más emprendedores aprovechan las instalaciones que okupan para hacer negocio.
Por desgracia, no es el primer caso en el que el negocio elegido consiste en convertir una casa okupada en una planta donde el okupa aprovecha el terreno para cultivar marihuana.
En este caso los okupas estaban en una vivienda en la localidad mallorquina de Son Servera. Según ha conocido Última Hora, cuando los agentes de la Guardia Civil llegaron al desalojo para dar apoyo al trámite de desahucio, localizaron 80 kilos de estupefacientes y una enorme plantación.
Todo ocurrió el 4 de junio y los agentes acompañados de la comitiva judicial encontraron plantas de marihuana todas las estancias de la vivienda okupada, así como varios instrumentos para el cultivo y la conservación. Los emprendedores okupas son dos hombres de nacionalidad española y 73 y 51 años de edad que habían creado su propio cultivo "indoor", con su correspondiente enganche ilegal a la luz. Ambos hombres fueron detenidos y están acusados de un delito contra la salud pública y otro de defraudación del tendido eléctrico.












