Merece la pena recordar a Sánchez y su: la okupación es un bulo, y a la ministra de Vivienda y su célebre: es más fácil que te roben el móvil que te okupen la casa. También a los de Yolandísima, para completar la otra parte de la Ejecutiva. Así, la coordinadora general de Sumar, Lara Hernández, aseguró que los okupas "no existen" y que la inquiokupación es un "relato" que, a su juicio, introduce la ultraderecha en su "batalla cultural".
La okupación es un invento, pero resulta que desde hoy entra en vigor la Ley 4/2026, de 11 de junio, de medidas urgentes para acelerar proyectos estratégicos que contribuyen a la transformación económica de Baleares y otras medidas de simplificación y racionalización administrativas, publicada este fin de semana en el Boletín Oficial de Baleares (BOIB).
¿Y por qué es importante este norma? Porque en ella hay un apartado que da una herramienta a los hoteles para poder solucionar las okupaciones de sus instalaciones, muchas de ellas okupadas aprovechando la temporada baja.
Así, podrán "solicitar auxilio de las fuerzas y cuerpos de seguridad para desalojar de los establecimientos turísticos a los usuarios que incumplan los deberes establecidos o a las personas que accedan, pretendan acceder o quedarse con una finalidad distinta al uso normal del servicio". Es más, el texto concede al establecimiento la potestad para "ejercer el derecho de admisión".
Y es que, como ya contamos en Hispanidad, con la llegada del verano los okupas lo tienen claro: mejor okupar en Mallorca.













