
Sucedió en plena zona céntrica de Jaén, donde un inmigrante ilegal de origen magrebí intentó raptar a una niña el pasado Lunes Santo. Pese a contar con una orden de expulsión en vigor, -tal como recoge Rubén Pulido, en La Gaceta-, el individuo se encuentra en libertad y, según los testimonios recopilados, consume alcohol a diario en las mismas calles donde ocurrió el suceso.
📹 Así fue cómo un inmigrante ilegal de origen magrebí con orden de expulsión en vigor intentó raptar a una niña en #Jaén el pasado Lunes Santo. https://t.co/PPal59rMUK pic.twitter.com/WEoHfqvvFM
— Rubén Pulido (@rubnpulido) April 12, 2026
Pulido explica que el hecho no es una anécdota aislada, la campaña de la aceituna ha convertido determinados puntos de Jaén -especialmente los alrededores de la estación de autobuses y la calle Navas de Tolosa- en un foco de inseguridad: peleas a plena luz del día, acoso a mujeres, hurtos, robos con violencia, exhibicionismo y ocupación masiva del espacio público por inmigrantes en situación ilegal. Meses después, la situación no solo persiste, sino que se agrava con episodios que directamente atentan contra la integridad de los menores.
Fuentes policiales consultadas en exclusiva por La Gaceta confirman además que Jaén está viviendo en las últimas semanas un incremento inusual de población de origen marroquí y argelino. La mayor parte de estos individuos presenta un alto consumo de estupefacientes y se ve envuelta, en ocasiones, en hechos delictivos de diferente naturaleza.
Los incidentes con menores se repiten. En el Bulevar de Jaén capital, durante el encuentro solidario de cortadores de jamón, un individuo intentó llevarse a una niña de cuatro años.
Mientras, las familias jienenses ven cómo sus hijos ya no pueden jugar con tranquilidad en algunas zonas céntricas, las mujeres evitan salir solas de noche y los comercios y garajes sufren la presión de una inseguridad que ya no se percibe como esporádica.









