Ceuta ha registrado más de 2.000 entradas ilegales en lo que va de 2026, un volumen cuatro veces superior al del mismo periodo del año anterior y sin perspectivas de que la tendencia se invierta. Y menos, cuando la picaresca de las mafias no conoce límites. Lo último, tal como cuenta Rubén Pulido, en La Gaceta, entrar en la ciudad autónoma... en parapente.

 

 

Fuentes policiales confirman que traficantes marroquíes están instruyendo a inmigrantes subsaharianos en el control de estos aparatos para sobrevolar las vallas fronterizas y acceder directamente a territorio español.

De momento, las autoridades lo consideran un fenómeno aislado, pero reconocen el riesgo de escalada. «Ya no se trata sólo de un problema marítimo o terrestre; ahora se introduce un componente aéreo que puede complicar aún más el control de la frontera«, señalan los agentes. El temor es que, ante la falta de recursos logísticos y humanos en la Guardia Civil -una carencia denunciada reiteradamente-, los traficantes sigan innovando y multipliquen este tipo de intentos.