
¿Recuerdan cuando fue absuelto el vecino denunciado por Iglesias y Montero, por acosarles en su chalet de Galapagar? Entonces, la jueza vio "imposible" que pretendiera vigilar a la pareja, al contar su domicilio con seguridad permanente.
No olvidemos que Montero e Iglesias dramatizaron un pelín, en el juzgado cuando -un vicepresidente y una ministra, dos de las personas más protegida de España-, aseguraron que sintieron angustia cuando los vecinos les increpaban a la puertas de su casoplón en Galapagar. Lógico, su orgullo sufría muchísima angustia.
Iglesias y Montero pidieron para su pérfido acosador nada menos que tres años de cárcel -es decir, que entraría en prisión- por protestar ante su casoplón y arriesgarse a ser detenido por las innumerables patrullas policiales que protegían una de las casas más vigiladas de España. La verdad es que esta pareja, intentando pasar por víctimas y exigiendo castigos severísimos para sus contrarios, tiene su aquel. Es el escracheador escrachado... y vengativo.
Cómo cambian las cosas de cuando uno mismo no está conforme con lo que dicen o hacen los demás y, entonces, receta para esas personas 'jarabe democrático' a discreción a cuando uno mismo sufre los efectos de ese 'jarabe democrático'.
Pablo Iglesias, precursor de tal 'medicina' es muy dado a poner en el foco de sus discursos a quienes no van en su línea, por ejemplo, a Vito Quiles. Pero ahora da un paso más y señala en su Canal Red al negocio familiar del periodista. Pero Quiles, que por valiente no se calla ni dentro ni fuera del Congreso, le responde.
¿Qué nombre le ponemos al hecho de que un político se dedique a señalar públicamente a la familia de un periodista?
— Capitán General de los Tercios (@capTercio) November 18, 2025
Es lo que ha hecho la rata chepuda Pablo Iglesias con @vitoquiles
El fundador de Podemos es el ser más despreciable que existe. pic.twitter.com/nj8lLl4T2w
Y esto, nos recuerda a una tendencia que sigue la izquierda y no sólo a nivel político, también en otras organizaciones, como FACUA, cuando su máximo responsable, Rubén Sánchez, publicó en redes la identidad de una de las personas que protestaron en el Ayuntamiento en defensa de las macrogranjas de Lorca.











