¿Recuerdan el caso de la exescolta de Irene Montero? La empleada de la podemita la denunció por trato laboral "discriminatorio". Montero obligaba a su guardaespaldas a llevarle la cena a ella, a Pablo Iglesias y a los perros. También le obligaba, “de manera recurrente”, a hacer de recadera, llevar y traer a amigos y familiares hasta su casa de Galapagar o encargarse del mantenimiento de la vivienda.

Pues bien, Podemos llegó a un acuerdo con la escolta pocos días después de que Montero fuera nombrada ministra, por lo que el caso no llegó a juicio.

Al parecer, la memoria de la eurodiputada resulta un tanto selectiva al afirmar ahora la podemita que "Hay más patria en cualquier trabajadora que hace cola para conseguir sus papeles que en los señoritos de Vox"...