No puede afirmarse que la historia que cuenta Supergirl sea demasiado original pero, desde luego, es entretenida y otra muestra de que los filmes de DC Studios siguen haciendo películas fantásticas, a tener en cuenta.

Prima biológica de Superman,  y con orígenes en el planeta Kripton, la primera versión gráfica de Supergirl, cuyo nombre real es Kara Zor-El, se encuentra en mayo del año 1959 cuando Otto Binder escribió la historia y Al Plastino la ilustró. No obstante, el film que nos ocupa recuerda argumentalmente  la novela gráfica “Supergirl: La mujer del mañana” (escrita por Tom King y dibujada por Bilquis Evely).

En este relato se presenta a Kara Zor-El como una joven desubicada, y con pocos afectos, que celebra en solitario su 23 cumpleaños con su querido superperro Kripto cuando conoce a una chica oriental llamada Ruthye. Esta le pide ayuda para  vengarse de Krem, un criminal que mató a toda su familia, y cuyo objetivo era su padre, un magnífico forjador de espadas. Durante esta aventura, en la que la Chica de Acero recorre todo el universo se profundiza en los primeros años de Supergirl, en concreto en su feliz infancia en Argo City, tras la destrucción de Kripton , y su posterior marcha para evitar una probable muerte debido a la radiación.

Este largometraje ofrece una imagen de Supergirl muy diferente del educado Clark Kent/Superman, el trauma que arrastra la heroína le ha convertido en una “fiestas”, amante del alcohol, valiente pero deslenguada y a quien no le importa meterse en peleas siempre que sea por una causa justa. En imágenes esto se traduce en un film  fantástico plagado de criaturas monstruosas, alienígenas, bandoleros de todo tipo y, por supuesto, planetas alucinantes  a quien los diversos soles que les iluminan influyen en  la vida de sus habitantes. Así, uno de los planetas iluminado por un sol verde es el lugar más peligroso para Supergirl puesto que hay radiaciones solares de kriptonita, el único mineral que quita poderes a esta heroína y a su poderoso primo. Sin embargo, aunque hablamos de un film con mucha acción y muchos efectos especiales para reflejar las innumerables peleas en las que interviene Kara, también la película contiene un toque melancólico cuando Supergirl recuerda a sus padres y su hogar, algo que la tiene varada.   

Dirigida más a un público adolescente que a los pequeños de la casa, el toque de humor lo pone el simpático perro Kripto pero, fundamentalmente, el papel que  interpreta el musculoso  actor Jason Momoa., que se mete en la piel de un violento  buscarescompensas sin ningún escrúpulo.

En cuanto a los dos personajes femeninos, Supergirl y Ruthye, están bien encarnados por la actriz australiana Milly Alcock y Eve Ridley, respectivamente, que forman una buena pareja de compañeras de viaje. Al parecer Milly disfrutó muchísimo haciendo este papel que le supuso todo un reto físico pero también mental porque tuvo que aprender y pronunciar lenguajes extraterrestres  especialmente creados para ese universo.

Para: Los que les gusten las películas de Superhéroes de DC Studios, competidores de Marvel