Hispanidad vino denunciando durante el mandato del expresidente de los EEUU Barack Obama que su Obamacare -su sistema de servicios sanitarios- imponía a las entidades privadas católicas ofrecer el aborto como un servicio más de salud si querían recibir una subvención por parte del Estado. Solo que los centros sanitarios católicos se negaron a ofrecer el aborto y recurrieron a la justicia, invocando el derecho a la objeción de conciencia.
Y una de las primeras cosas que ha hecho Donald Trump en su segundo mandato ha sido poner en solfa el Obamacare: usar el dinero público que Obama usaba para financiar el Obamacare devolviéndoselo a los usuarios para que contraten un servicio privado de sanidad, como explicó Hispanidad.
Y ahora la Administración Trump da un paso más en defensa de la objeción de conciencia: el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) está investigando a 13 estados por presuntamente coaccionar a entidades de atención médica para que ofrezcan abortos, informa Aciprensa.
Esos 13 estados son: California, Colorado, Delaware, Illinois, Maine, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Nueva Jersey, Nueva York, Oregón, Vermont y Washington.
La directora de la Oficina de Derechos Civiles (OCR) del HHS, Paula M. Stannard, ha dicho en un comunicado: “Las entidades de atención médica, tales como las aseguradoras de salud y los planes de salud, están protegidas contra la discriminación estatal por no pagar abortos ni ofrecer cobertura para abortos por cualquier motivo. Punto”.










