Rescatamos el argumento que hemos mantenido en Hispanidad, respecto a la educación concertada. El gobierno Sánchez quiere acabar con ella.. que en su mayoría es católica. 

Un ejemplo, sólo a nivel regional: Navarra se queda sin alumnos de 3 a 5 años... y Chivite lo soluciona recortando la oferta en la concertada, para proteger la pública. Navarra Confidencial publica que, en la Comunidad Foral, el nivel de natalidad se ha desplomado a niveles históricos, no hay tasa de reposición de la población y los colegios se quedan vacíos. El dato es que en el curso 2014-2015 hubo en Navarra 20.060 estudiantes de 3, 4 y 5 años y en el presente curso hay sólo 15.751. Es decir, hemos perdido una cuarta parte de nuestros escolares más jóvenes. ¿Qué hacemos entonces con los colegios?

Si hay menos demanda y la misma oferta, los padres pueden elegir con más facilidad, y resulta que esto puede perjudicar a lo público: recuerden nuestra apuesta por el cheque escolar: el Estado fija el coste de la plaza escolar y, a partir de ahí, ofrece un cheque por hijo a los padres. Así, éstos, que son los únicos titulares del derecho a la libertad de enseñanza, decidirán a qué colegio llevan a sus hijos, según sus principios y según la calidad de los mismos, sea centro público o privado.

¿Y, qué tendrá la concertada que tantos padres la escogen para sus hijos?

Navarra Confidencial explica que si desciende el número de niños pero se mantiene la oferta de plazas en la concertada, la gente va a tener más capacidad de elegir la concertada y por consiguiente va a descender el porcentaje de niños matriculados en la pública. Aquí es donde entra en acción Chivite y su consejo de administración de progreso para limitar la oferta concertada, impedir que las familias puedan elegir y sostener artificialmente el porcentaje de educación pública. Así, el consejero de Educación, Carlos Gimeno, ha confirmado la reducción de 14 aulas en centros concertados de Navarra con el objetivo de blindar la educación pública (que también reducirá 19 grupos), especialmente afectada por el drástico descenso de la natalidad de los últimos años.

Según ha expuesto el consejero, el próximo curso, los centros concertados perderán en el segundo ciclo de Infantil 14 aulas, pasando de los 290 grupos actuales a 276.

Educación ha tomado esta decisión después de que la caída de la natalidad en la Comunidad Foral haya propiciado a su vez una reducción del alumnado en educación infantil, que se ha sufrido más en la enseñanza pública que en la concertada. Y claro, eso no es nada progresista ni contribuye en absoluto a impulsar el modelo de alumno del Sanchismo: vago, ignorante, y conflictivo.