Vox ha denunciado el acoso de cientos de individuos pertenecientes a colectivos de la izquierda radical que con la connivencia de las autoridades, bloquearon a la comitiva de miembros del partido de Abascal en Santiago de Compostela, para impedir el acto de inicio del curso político en Galicia.
Al acto estaban convocados el jefe de la Delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé; la vicesecretaria nacional de Organización, María Ruiz; y los cuatro presidentes provinciales de la formación en Galicia.
Jorge Buxadé ha asegurado que “ayer Pedro Sánchez amenazaba a Vox y decía que no va a perdonar que Vox haya interpuesto un recurso ante el Tribunal Supremo para impedir la alteración y el fraude electoral. La consecuencia es la de los colectivos antifas, colectivos que deberían ser todos declarados ilegales y puestos a disposición judicial. Nosotros vamos a seguir aquí y por supuesto vamos a mantenernos en esta posición. Le exigimos al subdelegado del Gobierno en la provincia que les eche, que dé las órdenes oportunas".
Vox exige el desalojo inmediato de estos grupos violentos, la ilegalización de los colectivos antifascistas y la depuración de todas las responsabilidades políticas y penales. Seguiremos defendiendo la libertad y la democracia en Galicia y en toda España.
Una vez más, llama la atención que el partido al que más se acusa de ser violento, sea el que más agresiones recibe, desde altercados en sus carpas informativas hasta el más reciente intento de agresión a Santiago Abascal, en Tarragona.
Antes que reprochar este tipo de actuaciones, Sánchez prefiere centrar toda su atención, por ejemplo, al caso de la diputada del partido pro-marroquí, Ceuta Ya!, -nada sospechosa de pertenecer a la pérfida ultraderecha- a cuyo vehículo lanzaron piedras y huevos vecinos de Ceuta.
