Entre los pioneros del síndrome de inmunodeficiencia adquirida se localizan los doctores galos Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi (en la imagen), ganadores del Premio Nobel de Medicina y Fisiología que se repartieron con el investigador alemán Harald zur Hausen (en la imagen), que determinó el virus del papiloma humano. La cruel lacra del sida liquida unas 5.700 vidas en todo el orbe cada año, especialmente en los países en vía de desarrollo.

Las prácticas homosexuales son ilegales en Oriente Próximo y Norte de África. Los hombres que son sorprendidos manteniendo sexo con otros hombres pueden ser castigados con presidio o con la pena capital. Sin embargo, muchos homosexuales asumen el riesgo legal, pero no son conscientes del otro peligro al que se enfrentan: al virus del sida.

En los últimos años el contagio se ha propagado entre los hombres hasta constituir una epidemia emergente. Aunque no es la primera vía de contagio, sí es responsable del 25% de las nuevas infecciones. Un dato que, según los autores de los estudios del Grupo de Epidemiología y Enfermedades Infecciosas de la Universidad Cornell (Qatar), «obliga a tomar medidas urgentes».

«Sigue siendo una epidemia oculta, pero cada vez más numerosa», recoge el estudio publicado en la revista "Plos Medicine". La segregación por sexos, la dificultad para acceder a las mujeres para contraer matrimonio y el hacinamiento, favorecen el sexo casual.

Al ser ilegal, los aborígenes incurren en más prácticas de riesgo. Tienen múltiples parejas, además, consumen drogas inyectadas. Y aunque la mayoría han oído hablar del virus del sida, no se consideran en peligro de contagio. El congresista republicano por New Jersey del Departamento de Estado y del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, resaltó el impacto favorable de las campañas sobre la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad después de los esponsales, en Uganda, Kenya y Zimbabwe.

Por otra parte, se ha mostrado en Ginebra el Informe sobre la Epidemia Mundial de Sida, al finalizar las tres décadas del mortal virus, que causa más 7.500 nuevas transmisiones por día. Así lo manifiestan los datos que cada año mandan 147 Estados al plan de las Naciones Unidas sobre esta lacra social. Según las estimaciones aumentará a los 3,5 millones de contagiados por el virus de la muerte en el año 2015.

Las apreciaciones del estudio presentado, muestran que el pasado año existían en todo el orbe unos 33 millones de mortales con el virus del sida, de los que 15,5 millones son mujeres.

Todas las acciones para la prevención del sida, según la cumbre mundial de los Ministros de Sanidad, deben respetar: "los valores humanos y espirituales" y debe proteger: "los derechos humanos y la dignidad de la persona".

Clemente Ferrer
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