Sr. Director:

Resulta sorprendente que esos grupos seudoecologistas (¿nuclear, trasvases, autopistas? no, gracias), permanezcan callados, más aún, apoyen la atrocidad que supone para las nuevas generaciones educarlas en las diversas formas de matrimonios y familias que sus señorías sin señorío han aprobado. ¡Pero, si el matrimonio entre un hombre y una mujer es la única institución de derecho natural conforme con la paridad de sexos, que tanto preocupa al Gobierno!...

La quema de todos los bosques del mundo no supondría un daño ecológico comparable al intento de manipular a las nuevas generaciones educándolas en semejante esperpento.

Amparo Tos Boix, Valencia

sanchotos@telefonica.net