• El jefe de la milicia decidió consultarlo con un líder espiritual y cuando regresó dijo que durante la yihad no había que tocar a los discapacitados.
  • Pakistán: dos cristianos inocentes permanecen en la cárcel acusados de blasfemia por SMS.
  • Tras la presión de los líderes religiosos musulmanes y las amenazas de los extremistas, los tribunales han negado la libertad bajo fianza. 
Un hombre discapacitado del norte de Nigeria y empleado del Seminario menor de San José de Shuwa ha contado que fue obligado a presenciar cómo yihadistas de Boko Haram perpetraban una serie de atrocidades, incluidos el asesinato de cuatro hombres y el incendio de una escuela católica que quedó totalmente destruida. Estos hechos tuvieron lugar el pasado 26 de febrero y se suman a una ola de atentados desatada desde comienzos de año cuando los terroristas asaltaron el poblado de Shuwa, informa Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El personal y los alumnos del seminario menor de San José huyeron para salvar la vida y se escondieron en un bosque cercano. Entre las personas que no pudieron huir estaba Andrew, que tras ser descubierto por los militantes fue colocado en su silla de ruedas y obligado a presenciar cómo su casa era pasto de las llamas. A continuación, fue llevado a otras partes del campus del seminario donde también prendieron fuego a otros edificios y perpetraron otras atrocidades. Para Andrew, lo más traumático fue que lo obligaran a presenciar el asesinato de cuatro guardas de seguridad que trabajaban en el seminario menor.

Un amigo muy cercano, el P. John Bakeni, que mantiene estrechos lazos con el seminario menor del Estado de Adamawa, ha contado las atrocidades perpetradas a la fundación católica Ayuda a la Iglesia Necesitada: "Cuando mataron a tiros a los guardas, le dijeron a Andrew que él sería el siguiente. Afortunadamente, el jefe de la milicia decidió consultarlo con un líder espiritual, y cuando regresó dijo que durante la yihad no había que tocar a los discapacitados. Andrew está convencido de que esto le salvó la vida. Si no, lo habrían matado".

Hablando de discapacitados, en Pakistán, dos cristianos inocentes, Shafaqat Emmanuel, paralítico, y su mujer, Shagufta Kausar, acusados de "blasfemia a través de sms" siguen en la carcel de Toba Tek Singh: la Corte Suprema de Lahore, de hecho, ha negado la solicitud de libertad provisional presentada por los abogados de la defensa. Anteriormente, un tribunal de primer grado había negado una solicitud de libertad bajo fianza, informa Fides. 

Shafaqat Emmanuel y su mujer, Shagufta Kausar, fueron detenidos en Gojra en julio de 2013 por el supuesto envío de mensajes sms de texto con contenido blasfemo a los musulmanes locales. La tarjeta SIM del teléfono estaba registrada a nombre de la mujer, pero Shagufta había denunciado que había perdido el teléfono un mes antes del episodio y había pedido varias veces bloquear la SIM. Ambos han sido sometidos a tortura por la policía para sacarles  una confesión. Sus cuatro hijos viven ahora con el abuelo.

El riesgo es, según la Ong 'World Vision in Progress' (WVIP) que está siguiendo el caso, que la Corte Suprema imponga la pena de muerte a un hombre enfermo y 35 años de cárcel a su esposa. Shafaqat ahora está en el hospital de la prisión, debido a múltiples úlceras de decúbito y pronto necesitará una intervención quirúrgica. No sabemos por cuánto tiempo Shafaqat podrá sobrevivir en la cárcel, sin asistencia, en sus condiciones", señala la Ong.

"En Pakistán se sigue perpetrando una injusticia gravísima a través del uso impropio de la ley de blasfemia. Y los jueces no tienen la fuerza de retomar la justicia", dice a Fides Farrukh H.Saif, de WVIP.

Urgen oraciones por los cristianos perseguidos por su fe en Cristo.

José Ángel Gutiérrez
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