• En resumen: que CIU se aleje de ERC y se olvide del referéndum independentista.
  • Así sería posible un acuerdo sobre financiación de Cataluña.
  • Todo depende del nuevo plan europeo de reducción del déficit y de cómo lo aplique Madrid para cada comunidad autónoma.
  • El acuerdo podría escenificarse con la aprobación en el Parlament con el debate de los Presupuestos catalanes para 2013 y 2014.
  • Se trata de conjurar la deriva secesionista, no de ERC sino de CIU... con permiso de la crisis.

Sí, no han leído mal. Moncloa pretende que CIU rompa su pacto parlamentario con ERC y lo firme... no con el PP, sino con los socialistas del PSC. A fin de cuentas, Artur Mas (en la imagen) podría gobernar con los socialistas que sólo tienen un diputado menos que los secesionistas de Oriol Junqueras.

Saben que un pacto CIU-PP, también sería mayoritario en el Parlamento pero como dice un ejecutivo catalán: los triples saltos mortales aún no son posibles. Vamos poco a poco.

Y Artur Mas estaría dispuesto, porque eso supondría desvincularse, en el tiempo, de la promesa de referéndum secesionista. Y es que Mas ya ha dado el primer paso: asegura, y Durán le apoya, que Europa se opone al proyecto independentista. Pero es que hasta en sus propias filas Artur Mas siente el aliento de los radicales identitarios. O sea, los que quieren una Cataluña independiente. Por eso no reparan en la soflama de Mas, en el Día de San Jordi, con la bella imagen de la rosa sin tutelas de Madrid. Estaba previsto en el guión.

Además, para Artur Mas el acuerdo con el PSC con Moncloa, sería una forma de mantenerse al frente de CIU. Con su independentismo nominal actual, ya hay quien le busca relevo: el ex conseller Luis Recoder, el alcalde de Reus, Carlos Pellicer o el conseller territorial actual y ex alcalde de Figueras, Santi Vila, tres pragmáticos.

Y por cierto, el PSC no está para hacerle ascos a nadie: aceptará lo que sea con tal de regresar al proscenio político.

De entrada, la nueva sociovergencia, ahora impulsada por el PP (la política hace extraños compañeros de cama) se podría escenificar a través de la discusión de los Presupuestos de la Generalitat. Dos proyectos de presupuesto: el primero para 2013, que aún no se han aprobado; los segundos, los de 2014, claro, que irán pegaditos.

Todo ello a cambio de un nuevo acuerdo económico. Ahora bien, el país está pendiente de cuál será la flexibilización del déficit de la Comisión Europea. Y claro, además, hablamos de la aplicación que el Gobierno español haga del programa bruselino en el reparto por comunidades autónomas. Si se realiza de forma asimétrica, en favor de Cataluña, el acuerdo podría consolidarse.

Eulogio López

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