Sr. Director:

Ante las subida del IPC, los responsables no han dudado en culpar a los alimentos, en este contexto me parece necesario conocer que: el gasóleo agrícola está hoy a más de 76 céntimos de euro (127 pesetas), es decir, 16 céntimos de euro (27 pesetas) más caro que hace doce meses y diez céntimos (16 pesetas) por encima que lo que pagaban en agosto.

Esto supone que el precio del gasóleo se ha incrementado un 27 % con respecto a los precios de diciembre de 2006 y un 14 % desde finales de verano.
  Asimismo, la subida del precio de los fertilizantes, si se encuentran en el mercado, ha sido paralela a la del petróleo. Tres de los fertilizantes más utilizados en la agricultura, la urea 46 %, el triple 15 y el complejo 8-24-8,  han visto elevar sus precios en un 31,47 %, un 37,18 % y un 36,48 %, respectivamente,  en relación a los del año pasado. Eso, repito, si se encuentran.

En estas condiciones, espero estén de acuerdo conmigo, considero que es necesario y urgente que se pongan en marcha medidas de apoyo a los agricultores y los ganaderos por el alto coste del gasóleo y los fertilizantes, sin tener en cuenta el de los piensos. Y es que la incesante subida del precio del petróleo y sus derivados provoca, consecuentemente, la subida proporcional de sus costes de producción. Costos que si no se pueden repercutir en los productos hacen imposible mantenerse en la producción.

Domingo Martínez Madrid

domingo121@gmail.com