Sr. Director:
Las palabras del Papa sobre la forma de combatir el SIDA, tan criticadas por los organismos que distribuyen preservativos así como por las organizaciones de la izquierda radical (el Congreso debatió la iniciativa de IU-ICV para reprobar las declaraciones del Papa) han sido acogidas, sin embargo, de manera muy favorable por destacados científicos de todo el mundo.

En los últimos días, el epidemiólogo francés René Ecochard, profesor de medicina, jefe del servicio de bioestadística del Centro Hospitalario Universitario de Lyón afirmó que "las palabras de Benedicto XVI sobre el preservativo son simplemente realistas".

Entrevistado por el semanario francés La Manche Libre, el profesor Ecochard ha lamentado "la falta de realismo" que se da "en esta cuestión que es prisionera de la ideología". Parece como "si la opinión perdiera sus puntos de referencia cuando afronta las cuestiones de la sexualidad y la familia".

René Ecochard considera que "se ha dado un error de comprensión en la opinión pública". "La gente ha creído que el Papa hablaba de la eficacia del plástico, el preservativo, cuando en realidad hablaba de las campañas de difusión del preservativo. Esto es muy diferente". "Al igual que todo objeto tecnológico de prevención, el preservativo tiene una eficacia cuantificada", afirma. Pero, "el problema no está ahí: todos los epidemiólogos concuerdan hoy en afirmar que las campañas de difusión, en los países en los que la proporción de las personas afectadas es muy elevada, no funcionan". "Si el preservativo funciona cuatro de cada cinco veces", esto puede ser suficiente "cuando el sida no está extendido". "Pero en un país en el que el 25% de los jóvenes de 25 años están afectados (Kenia, Malawi, Uganda, Zambia), esto no es suficiente". "El fracaso de esta forma de prevención es una realidad epidemiológica".

"Rodeado de expertos, bien informado por la Academia de las Ciencias de Roma, el Papa dominaba perfectamente esta cuestión antes de ir a África", concluía, creo que acertadamente, Ecochard. Lleva a mal pensar que algunos políticos no se enteren y pongan la ideología por encima de la ciencia y de las necesidades humanas.

Pedro J. Piqueras Ibáñez

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