Sr. Director:

El origen del concepto de Memoria Histórica tiene lugar en Francia con el historiador Pierre Nora autor de Les Lieux de Mémorie para hacer un inventario de los lugares y objetos que encarnan la memoria nacional de los franceses; por otro lado la UNESCO promueve El Programa Memoria del Mundo (Memory of the World Programe) que es una iniciativa  con el fin de preservar, acceder y conservar el patrimonio histórico documental de los pueblos del mundo.

En cuanto a la Memoria Histórica de España, viene a ser un seudo concepto ya que se trata del  recuerdo selectivo de  manera parcial y partidista por parte de los socialistas del Gobierno.

Pretender otorgar justicia, cariño y consideración al recuerdo de las personas fallecidas en la guerra civil me hace pensar por qué se guardó tanto silencio durante 40 años y es ahora cuando ocupa y preocupa el paradero de las osamentas de los seres queridos.

Como creyentes, como católicos, sabemos que los que se encuentran enterrados en los distintos cementerios han recibido cristiana sepultura y más nos debe ocupar la oración por su eterno descanso en el Paraíso Celestial.

Como creyentes, como católicos, más nos debe ocupar los seres queridos vivos, los abuelos, los hijos, y el prójimo en general: los vecinos, los amigos, los cónyuges como dijo San Pablo: "maridos cuiden de sus esposas, mujeres, cuiden de sus maridos".

Si la ley de la Memoria Histórica se limita solamente a la exhumación de los cadáveres de la guerra civil para que sean rescatados por los seres queridos, proyecto en el que el Gobierno lleva ya gastados 11 millones de euros, sería entrar en el juego de lo que los socialistas en el fondo pretenden que es remover recuerdos y rencores de aquello que se ha ido superando con el tiempo.

Como creyentes, como católicos, es nuestra religión la única en el mundo, la religión verdadera, la que promueve el perdón, la única religión que invita a los fieles a pedir y a otorgar el perdón y que además tiene el Sacramento de la Reconciliación.

La Memoria Histórica de un país no debería limitarse a buscar y exhumar cadáveres; la justicia, el cariño y consideración de nuestros seres queridos después de 40 años podrían traducirse en la paz y reconciliación entre ciudadanos de un mismo país con miras hacia el futuro y dejar el pasado a lo que debe ser: Historia

Marcela Tamayo

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