¿Qué quiere el grupo Suez? se pregunta el diario Expansión, Pues está muy claro, Suez, en su versión energética, acuífera constructora, lo quiere todo. No existen dos grupos Suez sino uno solo, y allí no manda su Consejo de Administración, sino Nicolás Sarkozy. La creación del Suez-GDF energético- y el Suez Environnement no es más que una milonga de las autoridades antimonopolio francesa para justificar la fusión defensiva en Suez y Gaz de France.

Hablamos de una sola Suez, la que quiere comerse a Suez y la que quiere comerse a Gas Natural. Y si le dejan, bajo la sombra de la alianza con Iberdrola, se comerá a la eléctrica.

Como explicábamos ayer, La Caixa, a la que tampoco le viene mal la liquidez de vender Agbar, está dispuesta a ceder la empresa de aguas a cambio de que Suez se vaya de Gas. Los franceses, siempre fulleros en las negociaciones, aseguran que están dispuestos a vender el 2,5% de GN pero se reservan más del 5%. Al tiempo, con caradura gabacha, continúan bloqueando la expansión de GN en Francia y se han hecho con el segundo gasoducto del Magreb, dentro de una pinza franco-argelina contra España.

Pues bien, Caixa no debe ceder Agbar. Es más, debe hacerse con el control de HISUSA, y Galán debe tener mucho cuidado con su alianza nuclear con Suez. Que recuerde Ignacio Galán la celada que le tendió EDF con el apoyo de la insensatez de ZP y la ambición de Florentino Pérez (¡Oh capitán, mi capitán!).

Sencillamente, en las batallas entre Francia y España siempre ganará París, porque ellos no se pasan el día planteándose su identidad y protegen a sus empresas en el interior y en el exterior. Frente a este ejército bien organizado, España sólo opone una empresa basada, como el conjunto del país, en una permanente guerra civil. Recuerden el caso Endesa. Y así no hay quien venza.

Eulogio López

[email protected]