Rusia, Hong Kong y Ecuador 'pasan' de la Administración ObamaLa incertidumbre sobre el paradero del extrabajador de la CIA Edward Snowden, que ha desvelado información clasificada estadounidense, continúa. Recordemos que EEUU quiere a cualquier precio detenerle para juzgarle, acusándole de robo y revelación de secretos tras denunciar el espionaje electrónico masivo de Estados Unidos y Reino Unido.

Este lunes las autoridades del aeropuerto moscovita de Sheremétyevo han confirmado tan solo que Snowden llegó a Moscú el domingo proveniente de Hong Kong y que tenía un billete para La Habana el lunes, que no usó. Pero, según las últimas informaciones, Snowden debe encontrarse en el aeropuerto de Sheremetyevo de la capital rusa, pues tampoco ha embarcado este martes en el vuelo que comunica Moscú con La Habana.

Para más inri, el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, ha afirmado que Snowden "no ha cruzado las fronteras rusas" por lo que lo más probable es que continúe en la zona de tránsito de Sheremetyevo, ya que no tiene visado ruso para abandonar la terminal. Washington ha enviado a Moscú una petición de detención y extradición, pero al no existir tratado bilateral Rusia no tiene ninguna obligación al respecto. Lavrov ha afirmado además que su país no está jugando ningún papel en la huida del joven.

Por su parte, el fundador de Wikileaks, Julian Assange, reveló que Snowden se encuentra "sano y salvo" en Rusia, desde donde pretende llegar a Ecuador en una "ruta segura", ya que ha solicitado asilo político al país andino, según ha confirmado el Gobierno del país sudamericano. Según el ministro de Exteriores ecuatoriano, Ricardo Patiño, Snowden cree "poco probable" que pueda disfrutar de un juicio justo en Estados Unidos, temiendo que pueda ser condenado a muerte.

Y mientras, los estadounidenses están que trinan y presionan a todo el mundo para que les entreguen a Snowden: a Rusia, a Ecuador, a Hong Kong... Pero todos estos países 'pasan' de los norteamericanos, lo cual revela que la influencia de la diplomacia yanki no es tan importante como se pensaba.

Lo cierto es que este caso ha puesto sobre la mesa otra vez el debate de la seguridad frente al derecho a la intimidad.

Andrés Velázquez
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