Sin embargo, el sector servicios, muy estacional, acaparó el 80% de los nuevos parados del mes de enero

- Aunque los trabajadores sin cualificación son quienes más sufren el peso de la crisis, sobran universitarios.

España sufre un problema de desajuste educativo. Los puestos de trabajo que se demandan exigen unos conocimientos y un nivel que no se corresponde con el que ofrecen los trabajadores disponibles. El problema se ha acentuado especialmente en los últimos veinte años. Un estudio elaborado por el Banco de España recomienda dirigir las vocaciones al sector servicio si lo que se pretende es encontrar trabajo. 

El estudio, que analiza la evolución del desajuste educativo desde el año 1977 hasta la presente década infiere que es preciso un proceso de adaptación de las habilidades de "los trabajadores desempleados a los requerimientos de la demanda de trabajo, que se concentra en niveles de cualificación superiores y se relaciona principalmente con actividades de las ramas de servicios".

También revela el estudio que si bien, por ejemplo, en los años ochenta, "la mayor parte de las discrepancias entre las distribuciones de los ocupados y las de los desempleados provenía de los dos grupos de menor educación (primera etapa de Educación Secundaria y Educación Primaria o menos", actualmente se observa el mismo problema en el grupo de mayor cualificación. Lo que traducido a un vocabulario más elemental significaría que sobran universitarios.

Sin embargo, la destrucción de empleo está afectando más a los segmentos de trabajadores con menor cualificación. Pocas salidas tienen las jóvenes generaciones. Estudiar una carrera no garantiza un trabajo, y sin estudios, reflejan las estadísticas,  poco se puede hacer. Los servicios, afirma el Banco de España, son la mejor salida, pero en los portales de empleo, para encontrar trabajo, por ejemplo como camarero, se requiere experiencia previa.  

No es de extrañar que se haya producido un tremendo aumento de la emigración de trabajadores españoles  con edades comprendidas entre los 25 y 44 años. Casi medio millón de ciudadanos de nuestro país se fueron en busca de las oportunidades de trabajo que no les brinda la economía española en todos los sectores. No hay que olvidar que en el mes de enero, el 80% de los nuevos parados procedían del sector servicios, muy estacional.  

Andrés Velázquez

[email protected]