El presidente de Endesa, submarino de Italia en España, quiere vender Repsol a ENI y colocar a Luis del Rivero en la Presidencia. Para ello, cuenta con el apoyo del ministro Sebastián y necesita la neutralidad del PP. Prado quiere como consejeros de la petrolera a Felipe González y a José María Aznar

La cosa tiene su gracia. El submarino del poder italiano en España, hoy presidente de Endesa, Borja Prado Eulate, presidente, asimismo, de Mediobanca, ficha al ex presidente del Gobierno, José María Aznar, como asesor de Endesa-ENEL para Iberoamérica. Lo cual no deja de ser curioso, dado que Aznar tiene predicamento en el mundo anglosajón, especialmente en Estados Unidos, mientras que es cordialmente odiado por muchos gobiernos iberoamericanos. No parece que sea el hombre más indicado para convencer a Cristina Fernández de que deje de atosigar a Edesur, por decir algo. No, el fichaje de Aznar por Endesa es decir, por la estatal ENEL, mira a Repsol.

Decíamos ayer... Hispanidad adelantó la operación que se cernía sobre la petrolera Repsol para descabalgar a Antonio Brufau de la Presidencia. No son uno, sino varios, los postores, pero todos apuntan como muñidor de la misma a Borja Prado, presidente de Endesa y a su amigo, el abogado César Albiñana (uña y carne desde que Albiñana contratara a Prado y a UBS en la constitución de la Corporación Industrial Banesto, en tiempos de Mario Conde).

El plan del presidente de Endesa consiste en que un socio, a ser posible, la estatal italiana ENI, compre una participación en Repsol, a ser posible el 15% de Caixa y CatalunyaCaixa, y que Luis del Rivero (para quien Mediobanca ha coordinado la ampliación de capital de Sacyr) acceda a la Presidencia de la petrolera mientra el nuevo socio industrial se permita la consejería delegada. Desde luego, como representante del Estado italiano en España, Prado considera que ese socio industrial debe ser ENI. En un informe sobre la operación a la que tuvo acceso este diario electrónico se asegura que ya han aceptado formar parte del Consejo de la nueva Repsol dos ex presidentes del Gobierno de España, uno de cada partido político. Además: se asegura que es esencial contar con el apoyo, aunque sea indirecto, del Partido Popular, que al menos no se oponga a la operación. Lógico, el apoyo del Gobierno socialista, vía Miguel Sebastián, ya lo tienen.

Por cierto, en la operación de Prado y Albiñana -que se convertiría en secretario del Consejo de Repsol- es pieza básica Gas Natural, participada por Repsol en algo más del 30%. Dato importante, porque otro ex presidente del Gobierno, un tal Felipe González, se ha convertido, por un salario de 125.000 euros, en  consejero de Gas Natural.

Por cierto, en su día, cuando los rusos de Lukoil, Aznar se marchó a Washington para intentar que la primera petrolera del mundo, la norteamericana Exxon, comprara Repsol. De lo que se deduce que tanto el ministro Sebastián como el presidente pepero son de lo más patriotas.

Como lo es Borja Prado, ya conocido como el vendepatrias: pendiente de Endesa, propiedad del Gobierno italiano, máximo responsable de Mediobanca en España, consejero de Tele 5, de Unedisa (El Mundo, Expansión), y siga usted contando. En el tablero de las grandes ligas empresariales europeas, Prado juega un importante papel y está encargado de que las multinacionales italianas se coman a las industrias españolas. Y en sus ratos libres, aún le queda tiempo para financiar a Florentino contra su principal competidor: Iberdrola.

Es la historia de este país: peleas cainitas entre españoles de las que se aprovechan los de afuera. Y se aprovechan los ex presidentes, esos jarrones valiosísimos que nadie sabe dónde colocar. Prado sí que lo sabe. Ahora, González ya está en Gas Natural, Aznar en Endesa: ahora les falta llegar a Repsol. Y una vez concluido el proceso, podría aparecer Mediaset-Berlusconi como principal accionista. A fin de cuentas...

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com