Sr. Director:
El enésimo escándalo sacude a la junta directiva del Barcelona, esta vez relacionado con el espionaje.

Laporta, como siempre, escurre el bulto, hace que otros den la cara por él y se limita a decir que "le tienen manía". Los socios esperan una respuesta menos infantil y más convincente. Por muchos motivos, Laporta no es un presidente adecuado: su carácter soberbio, casi chulesco, sus continuos incidentes con socios y empleados, sus permanentes polémicas, sus engaños a la afición y la mezcla indeseable de fútbol y política hasta extremos nunca vistos. 

Más del 60% de los socios del Barcelona están en contra de Laporta como se demostró en la pasada moción de censura.

Deportivamente el Barça convence, pero institucionalmente su presidente deja mucho que desear.

José Martínez Tortosa

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