Sr. Director:
Hace unos días Fernando Pascual escribía un artículo relacionando el aborto con los principios de 1776 en los Estados Unidos de América. Decía Pascual La nación que lanzó en 1776 su grito de independencia en nombre del derecho a reformar o abolir gobiernos despóticos y violadores de los derechos fundamentales (vida, libertad, búsqueda de la felicidad), convive hoy con el aborto; es decir, acepta que el derecho a la vida ya no sea tan importante.

Le faltan energías interiores, desde los instrumentos que la misma democracia permite, para subvertir la situación, para apartar de los puestos de gobierno y de responsabilidad pública a los promotores de la muerte de los hijos antes de nacer.

Estados Unidos, y todo pueblo que se precie de defender la dignidad humana, necesita recordar que ningún gobierno debería subsistir cuando viola uno de los derechos básicos de todo ser humano: el derecho a la vida.

Toca a cada ciudadano, a cada hombre o mujer, poner su granito de arena en favor de esos millones y millones de hijos que podrán nacer si, de verdad, nos decidimos a defender derechos humanos irrenunciables en cualquier estado que viva, realmente, la justicia.

Valentín Abelenda Carrillo

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