El acoso escolar (también denominado bullying) se mueve al alza y en los últimos años, con el auge de las nuevas tecnologías, la explosión de las redes sociales y el hecho de que cada vez a una edad más temprana se tiene un teléfono móvil inteligente con acceso a Internet y se juega mucho a videojuegos, ya no se trata sólo de una problemática que se da en el ámbito presencial en las aulas, sino también en el digital. En nuestro país, el 12,3% del alumnado afirmó que sufría acoso escolar en 2025, frente al 9,4% registrado en el año anterior, según recogió el último informe anual de la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña. Un aumento que se debe, sobre todo, al mayor número de casos de ciberbullying y a la aparición de nuevas formas de agresión a través de herramientas de Inteligencia Artificial (IA), las cuales ya suponen el 14,2% de las situaciones de ciberacoso, por ejemplo, a través de la creación de vídeos falsos donde se manipulan imágenes o audio, e incluso con suplantaciones de identidad de compañeros de clase.

En el año 2013, a partir de la presentación del Dr. Javier Miglino, fundador de la ONG Bullying Sin Fronteras, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) aprobó que cada 2 de mayo tuviera lugar el Día Internacional contra el Acoso Escolar para concienciar sobre una problemática que afecta a millones de escolares en todo el mundo.

Dentro del 12,3% de alumnos que afirmaron sufrir acoso escolar en España en 2025, el 6,5% lo situaba en la presencia en clase, mientras que un 2,2% hablaba de ciberbullying (a través de las redes sociales WhatsApp, Instagram y TikTok; los videojuegos y plataformas online), eso sí, los casos mixtos de ambos tipos se habían duplicado y llegaban al 3,6%. La prevalencia del acoso escolar era mayor entre los alumnos de 11 y 12 años, y su duración era de meses en el 42,8% de los casos, pero se extendía más de un año en el 28,2%.

Dentro del 12,3% de alumnos que afirmaron sufrir acoso escolar en 2025, el 6,5% lo situaba en clase, mientras que un 2,2% hablaba de 'ciberbullying', eso sí, los casos mixtos de ambos tipos se habían duplicado y llegaban al 3,6%

Clase

 

Entre los factores más decisivos para que se produzca dicho acoso, los profesores refirieron: la presión del grupo de amigos, el uso indebido de las redes sociales, la falta de respeto a las diferencias, la normalización de la violencia, la falta de habilidades personales para resolver conflictos, los valores sociales que se transmiten y los modelos educativos familiares. Asimismo, comentaron que tienen importantes barreras para intervenir, como: la falta de recursos, la excesiva burocratización de los procedimientos, la escasa formación en sensibilización, la resolución sólo a través de la sanción disciplinaria, la falta de concienciación del alumnado, la dificultad para diferenciar el acoso escolar de otros problemas de convivencia y la falta de comunicación con las familias.

El acoso escolar no es “una cosa de niños” sino un problema que de convivencia, desarrollo y salud mental, cuyas consecuencias pueden dejar huella durante años. Según un estudio reciente entre alumnos de 10 y 16 años, se apunta que hasta uno de cada siete menores puede haberlo sufrido y que sus efectos se asocian con ansiedad, depresión, malestar psicológico y peor adaptación escolar y social. Desde el centro especializado en salud mental infanto-juvenil Psikids, se refiere que, dado que el acoso no se limita al aula, sino que continúa en casa y en la pantalla por el uso abusivo e inadecuado de nuevas tecnologías, internet, redes sociales y videojuegos, no se debe abordar como un conflicto escolar menor, sino como una señal de riesgo psicosocial que exige una detección precoz y una intervención coordinada, donde es imprescindible la protección del menor. Además, se insiste en que muchas situaciones de acoso siguen detectándose tarde porque el menor no lo cuenta, lo minimiza o lo expresa con síntomas indirectos (tristeza, irritabilidad, rechazo escolar, descenso del rendimiento, quejas somáticas, insomnio, aislamiento o incluso cambios bruscos en el uso del móvil y de las redes), y que tienen mayor riesgo de ser víctimas los adolescentes con autismo o (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Psikids señala que el acoso no se debe abordar como un conflicto escolar menor, sino como una señal de riesgo psicosocial que exige una detección precoz y una intervención coordinada, donde es imprescindible la protección del menor

El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes que dirige Milagros Tolón, ha presentado un protocolo marco contra el acoso y el ciberacoso escolar que podrá servir de referencia a las autonomías, con el fin de prevenir y actuar mejor

 

Respecto a las posibles soluciones a la problemática, Psikids apuesta por la prevención, la cual empieza en el vínculo, por lo que debe aumentar la escucha y la capacidad del menor para pedir ayuda y gestionar su malestar. Los profesores también son partidarios de fomentar dicha escucha, el diálogo y la comunicación; así como la observación de las relaciones entre los alumnos; el trabajo en el respeto a las diferencias y la cohesión de grupo, el uso ético y responsable de las tecnológicas; y sin olvidar, la implicación de la familia en la educación. Por su parte, la mayoría de los alumnos considera que los casos de acoso pueden resolverse ayudando a la víctima y con el hecho de que esta pida ayuda, con actividades de sensibilización y protocolos de actuación, pero llama la atención que un 5,5% opine que lo mejor sea no hacer nada y callar. Y en los casos de ciberbullying, los alumnos ven como medidas eficaces: hacer capturas de pantalla de las pruebas, bloquear la cuenta, no reenviar contenidos humillantes o comprometedores de la víctima, hacer la denuncia pertinente a las autoridades, el control parental y el aprendizaje de un uso adecuado de las redes sociales.

La semana pasada, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes que dirige Milagros Tolón, ha presentado un protocolo marco contra el acoso y el ciberacoso escolar que podrá servir de referencia a las autonomías, con el fin de prevenir y actuar mejor. Dicho protocolo establece indicadores de alerta temprana, define canales seguros de notificación, ordena un procedimiento desde la detección al seguimiento, y brinda seguridad jurídica al profesorado y a los equipos directivos. Tolón ha subrayado que aunque la convivencia positiva es la normalidad en los centros educativos, el acoso existe y “adopta nuevas formas, especialmente en el entorno digital”, ante lo que el Gobierno tiene una posición clara: “Tolerancia cero con la violencia y máxima protección al alumnado”. Su Ministerio también propone planes de acogida de los nuevos alumnos, en especial los que puedan ser más vulnerables, así como cuidar la transición de Primaria a la ESO, y la participación del alumnado en la estrategia preventiva.

La ministra Tolón subrayado que aunque la convivencia positiva es la normalidad en los centros educativos, el acoso existe y “adopta nuevas formas, especialmente en el entorno digital”, ante lo que el Gobierno tiene una posición clara: “Tolerancia cero con la violencia y máxima protección al alumnado”

 La Fundación ColaCao, con su programa educativo y gratuito ‘Somos Únic@s’, se ha implicado en la lucha contra el acoso escolar

 

El citado protocolo se organiza en ocho pasos: detección y comunicación (a cualquier miembro de la comunidad educativa o agentes externos como servicios sociales), inicio y medidas cautelares, recogida de información y evidencias, análisis y toma de decisiones, notificaciones inmediatas, plan de intervención en un plazo máximo de diez días, seguimiento y evaluación (mínimo seis meses), y cierre. “Los centros educativos necesitan respuestas claras y herramientas comunes ante situaciones de acoso”, ha subrayado la ministra Tolón. Un protocolo que responde a las peticiones de las asociaciones y entidades del ámbito educativo para asegurar la igualdad de protección en todo el país e integrar a las familias como pieza clave en la prevención y la intervención. También contempla los riesgos y daños derivados de la utilización de la IA generativa, las deepfakes o el sexting, e incorpora a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) para la retirada de contenidos sensibles publicados sin consentimiento, así como al Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) para asesoramiento técnico y legal a los centros educativos.

En paralelo, muchas empresas, asociaciones y organizaciones sin ánimo de lucro también se están implicando contra el acoso escolar. Entre ellas, está la Fundación ColaCao, con su programa educativo y gratuito ‘Somos Únic@s’, que se ha ampliado desde la Educación Primaria a la Secundaria, tras el éxito en la primera etapa con más de 180.000 alumnos participantes en el curso 2024/2025. Los nuevos contenidos para la ESO incluyen dinámicas interactivas, recursos digitales y materiales de alto impacto como los de la serie de ficción La Caja de Arena o los vídeos de ‘Educando contra el Bullying’. El programa ‘Somos Únic@s’ está disponible para todos los centros de Secundaria de nuestro país y diseñado para adaptarse a lo largo del curso, a través de tres pasos clave: señales de alerta (identificar el acoso y saber actuar), brújula interior (fortalecer la autoestima, el autoconocimiento y la asertividad) y las diferencias nos hacen únicos (impulsar la empatía y el respeto a la diversidad).

Muchas empresas, asociaciones y organizaciones sin ánimo de lucro también se están implicando contra el acoso escolar. Entre ellas, está la Fundación ColaCao, con su programa educativo y gratuito ‘Somos Únic@s’, que se ha ampliado desde la Educación Primaria a la Secundaria

Desde su creación a finales de 2021, la Fundación ColaCao ha lanzado varios proyectos para prevenir el acoso escolar a través de la educación, la divulgación y la investigación. En el primer caso, lo hace con el programa ‘Somos Únic@s’; en el segundo, a través de la plataforma de vídeos online ‘Educando contra el Bullying’, que da herramientas a familias para educar y concienciar a los hijos sobre esta problemática; y en el tercero, ha realizado con la Universidad Complutense de Madrid (UCM) el I Estudio sobre el acoso escolar y el ciberacoso en España en la infancia y la adolescencia, que revela que desde 4º de Primaria hasta 4º de Secundaria casi dos alumnos por aula se reconocen como víctimas de acoso escolar y uno por cada dos clases como acosador.