Como ha venido recogiendo Hispanidad, EEUU está sometiendo a la dictadura comunista cubana a una presión asfixiante consistente en cortarle el suministro de petróleo.
De hecho, Donald Trump firmó el pasado 29 de enero una orden ejecutiva por la que la Administración estadounidense impondría aranceles a aquellos países que vendan o suministren petróleo a la isla.
El inquilino de la Casa Blanca lo justificó en que "el Gobierno de Cuba ha tomado medidas extraordinarias que perjudican y amenazan a Estados Unidos. El régimen se alinea con numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a Estados Unidos, a los que proporciona apoyo", como Rusia, China, Irán y grupos como Hezbollah y Hamas. En consecuencia, “las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”.
Cabe recordar recordar que, tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro por EEUU el pasado 3 de enero, el presidente estadounidense instó el pasado 11 de enero al régimen cubano a «llegar a un acuerdo»: «Les invito vehementemente a llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde (…). No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero!».
El inquilino de la Casa Blanca no ha detallado más en qué consiste ese acuerdo. Pero analistas apuntan a la exigencia de Trump de cambios políticos o de régimen, una disminución de la influencia militar cubana en la región, etc.
En este contexto, ayer lunes el presidente estadounidense fue preguntado en el Air Force One por si está contemplando la posibilidad de llevar a cabo en Cuba una operación militar semejante a la que efectuó para capturar a Nicolás Maduro. A lo que respondió: "No quiero responder a eso. ¿Por qué iba a responder a eso? Si lo hiciera, no sería una operación muy difícil, pero no creo que sea necesario".
"Marco Rubio (su secretario de Estado) está hablando con Cuba en este momento", explicó Trump. Y aunque no detalló qué es lo que busca en Cuba, el mandatario estadounidense insistió en que "deberían llegar a un acuerdo sin duda alguna, porque es una amenaza humanitaria, y tenemos muchos cubanoamericanos estupendos, y van a llegar a un acuerdo".
Pero “mientras tanto, hay un embargo. No hay petróleo. No hay dinero. No hay nada”. “Cuba es ahora mismo una nación fallida. Ni siquiera tienen combustible para que los aviones puedan despegar, están obstruyendo la pista de aterrizaje".











