Conocida como Kunshikitty, esta streamer alemana, experta en videojuegos, quería demostrar al mundo entero que una mujer puede pasear por las calles de Colonia en Nochevieja. Pobrecita, ella quería desmontar en directo los mitos, bulos, fake news y odio de la ultraderecha, que asegura que las calles están tomadas por la inmigración, convirtiendo la zona en un foco de delincuencia e inseguridad, sobre todo, para las mujeres. 

Kunshikitty tiene casi 223.000 seguidores en la red social de vídeo Twitch, donde retransmitió en directo la entrada del nuevo año. Y fue en pleno directo donde su teoría y propósito comenzaron a hacer aguas: un cuarto de hora antes de media noche, fue víctima de varios incidentes y agresiones. 

Recibió el impacto de un objeto arrojado por un viandante importado: "¡Ay, ay! ¡Algo me ha golpeado! ¡Algo me ha golpeado en la cabeza!". Mientras gritaba por el dolor que le causó el objeto, otro proyectil la alcanzó, por lo que se tuvo que acabar con la retransmisión en directo sin cumplir su propósito y asegurando que interpondría una denuncia. ¡Pobre Kunshikitty! 

¿Quién podía haber adivinado un final así? En Colonia, donde recordemos que en 2016 un grupo organizado de mil hombres, según los testimonios, todos de procedencia árabe o del norte de África, acosaron sexualmente y robaron a múltiples mujeres. Aquella noche acabó con 172 denuncias, pero Kunshikitty creía en las segundas oportunidades.