Empezamos esta crónica semanal de Hispanoamérica  —en la que hacemos especial énfasis en la defensa de la vida, la familia natural, la libertad de enseñanza y el bien común, es decir, los principios no negociables establecidos por Benedicto XVI— en Perú, para defender el principio no negociable del derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

Porque el congreso peruano aprobó esta semana un proyecto de ley que obliga al Estado a garantizar “la protección del embarazo, de la madre gestante, del niño por nacer y de su entorno familiar”. El proyecto de ley se denomina 1520/2021-CR.

En declaraciones a Aciprensa, el director de la Oficina para Latinoamérica del Population Research Institute, Carlos Polo, apuntó que “el Congreso ha establecido por ley que el Estado protege las dos vidas” (la de la madre y la del niño por nacer). Y añadió que ya no se podrá “usar como excusa el Código Penal para decir que en el Perú existe el derecho al ‘aborto terapéutico’ y que es legal”. Cabe recordar que el año pasado se produjeron en el país sudamericano varios casos de abortos “terapéuticos”.

Nos vamos a Cuba, para defender el principio no negociable del derecho a la libertad religiosa. Porque la dictadura comunista cubana impidió recientemente que un sacerdote católico atendiese espiritualmente a un paciente del hospital Manuel Fajardo (en La Habana).

Ese cura, de nombre Jorge Luis Pérez Soto, lo denunció así en su cuenta de Facebook, destacó “la gravedad de la decisión de negar los auxilios espirituales a una persona en estado probablemente final. No es la primera vez que me ocurre. También en otras ocasiones me ha sido permitido”. Este mismo cura, en una predicción en el año 2020, señaló que “cuando un gobernante no está dispuesto a dimitir, a quitarse del medio, es un tirano” y que “ningún César está puesto por Dios en este mundo. La autoridad política no está por encima del pueblo".

Otro sacerdote cubano, Alberto Reyes, se atrevió a criticar a la dictadura comunista cubana en un reciente entrevista en EWTN Noticias, en la que vaticinó que en Cuba “el comunismo no va a sobrevivir” y que “la Iglesia va a permanecer”.

Este sacerdote dio testimonio de la pobreza que sufren los cubanos: “Esta es una Cuba que pasa hambre y eso es una realidad: La gente pasa hambre. Esa Cuba paradisíaca de la televisión y de la propaganda internacional no existe. Lo que más me duele de esta Cuba es la desesperanza. La gente siente que no puede hacer nada, tienen miedo”, recordando las protestas del 11 de julio de 2021, que se saldaron con una brutal represión del régimen.

El sacedote cubano Alberto Reyes

(El sacerdote cubano Albero Reyes)

Nos vamos ahora a Paraguay, donde los obispos y los religiosos mostraron su preocupación por la degradación social del país. Tanto es así que, el año pasado, el país pasó a ocupar los primeros puestos en el Índice Global de Crimen Organizado, junto a Colombia y México, recoge Aciprensa.
 
Para la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) y la Conferencia de Religiosos del Paraguay (CONFERPAR), “las rutas del narcotráfico, tráfico de armas, rollos de madera e incluso trata de personas, comparten espacios en las fronteras con otros tipos de grupos criminales, normalmente bajo la complicidad de las autoridades”.

Por otra parte, ambos colectivos llamaron la atención sobre las situaciones de pobreza y vulnerabilidad de parte de la población: “No es aceptable seguir sosteniendo una administración pública que brinda respuestas pobres a situaciones de pobreza, que es la base de las desigualdades de nuestro Paraguay”. Y animaron a una reforma educativa tanto en las escuelas públicas como en las instituciones católicas.