En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa- establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano

Esta semana empezamos en México, donde, desde que gobierna la presidenta ultraizquierdista Claudia Sheinbaum —octubre de 2024— se han registrado 28 casos de violencia contra católicos, entre ellos el asesinato de cuatro sacerdotes, recoge Aciprensa.

El último caso ha sido el asesinato a balazos,del padre Román de la Cruz Hernández, párroco de Santa Cruz, Huejutla, en el estado de Hidalgo. Por el momento se desconocen más detalles de este crimen.

Los obispos mexicanos han emitido un comunicado en el que realizan un llamamiento a que “las autoridades correspondientes realicen una investigación exhaustiva que permita esclarecer estos hechos y se haga justicia de manera expedita”.

Por su parte, Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, obispo de Huejutla, quien pidió no especular sobre el crimen “para permitir que las autoridades correspondientes puedan llevar a cabo la investigación e informar sobre la misma tragedia”. Y denunció “la situación alarmante de violencia que se vive en nuestro país”.

Al mismo tiempo, otro obispo mexicano, Mons. Jesús José Herrera Quiñónez, de la Diócesis de Culiacán ubicada (Sinaloa) urgió a “quienes participan en grupos de violencia” a parar en su actividades delictivas: “Deténganse”. “Queremos vivir en paz, queremos calles seguras, queremos familias tranquilas. Queremos que nuestros jóvenes, adolescentes y niños transiten por nuestras calles con seguridad”, aseguró, recoge Aciprensa.

Cabe recordar, asimismo, el asesinato de la joven española Claudia Tacoronte Aguilera (21 años), tras recibir heridas con arma blanca la noche del sábado 12 de septiembre, en Cuautla (Morelos). La Fiscalía de Morelos abrió la investigación y las primeras informaciones apuntaban a un robo como móvil. Además, ha sido detenido el presunto responsable, 'El Trompas'.

Se trata de ejemplos de cómo la violencia en México se ha convertido en endémica y del fracaso del Gobierno de Sheimbaum para hacerle frente.

Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), México "sigue enfrentándose a un panorama desolador de asesinatos de clérigos y laicos, así como de agresiones, extorsiones y profanación de lugares de culto y objetos sagrados, todo ello agravado por un clima de flagrante impunidad. El crimen organizado, el tráfico de drogas, los conflictos por la tierra y la corrupción continúan. Otros informes han concluido que México es uno de los lugares más peligrosos del mundo para el trabajo pastoral. Ante la falta de acción del Estado, en las zonas dominadas por el crimen organizado, los líderes religiosos alzan su voz contra la violencia y asumen el papel de protectores de sus comunidades. Esto los convierte en objetivos para imponer el miedo y el silencio a los habitantes de los pueblos, lo que a su vez permite a los grupos criminales seguir traficando con armas y drogas. La tensión que se genera en un país oficialmente laico, pero con una fuerte presencia religiosa, a menudo sale a la superficie en los debates y en las decisiones que se toman a nivel ejecutivo, legislativo y judicial. Los llamamientos al respeto de la laicidad del Estado y al principio de separación entre la Iglesia y el Estado suelen suscitar sospechas sobre cualquier acción o decisión que reconozca la dimensión espiritual y/o religiosa de las personas. Las perspectivas de futuro, ya de por sí negativas, han empeorado tras los cambios en el Gobierno y en el poder judicial, que favorecen la impunidad y alientan la audacia de los delincuentes".

Nos vamos a Nicaragua, donde los nicaragüenses vienen padeciendo la dictadura izquierdista de Daniel Ortega -y su mujer Rosario Murillo- desde que este se hiciese con el poder, en enero de 2007 (aunque anteriormente presidió un mandato presidencial entre 1985 y 1990).

Además, este régimen sandinista-comunista sigue restringiendo las libertades de los ciudadanos y persiguiendo a los cristianos.

Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en Nicaragua, “durante el período estudiado en este informe, se intensificó la hostilidad del Gobierno hacia las Iglesias, violando gravemente el derecho fundamental a la libertad religiosa. La persecución se manifestó en detenciones arbitrarias, exilios, destierros, expulsiones, privación de la nacionalidad, profanación de ritos y símbolos religiosos, prohibición de celebraciones religiosas públicas y cientos de casos de revocación del estatus jurídico. Además, la reforma constitucional y la nueva legislación han dotado al régimen de los medios para ejercer un control total sobre las entidades religiosas. Las organizaciones internacionales consideran que Nicaragua es uno de los países con los niveles más altos de persecución religiosa. Las perspectivas para el futuro de este derecho fundamental siguen siendo profundamente preocupantes”.

En ese contexto, el exiliado obispo Auxiliar de Managua, Mons. Silvio José Báez, alertó en una homilía de que “la misericordia de Dios no es excusa para la impunidad de los delincuentes” y que “una injusticia no reparada socava la convivencia social”, recoge Aciprensa.

“Quien ha cometido un delito debe responder ante tribunales independientes, con debido proceso y derecho a la defensa”, afirmó. Asimismo, señaló que “los corruptos, injustos, torturadores y criminales deben enfrentar las consecuencias de sus acciones y rendir cuentas ante la ley”.

Monseñor Silvio José Báez, entonces obispo auxiliar de Managua, salió de Nicaragua en abril de 2019. Declaró que había sido llamado por el Papa Francisco, quien quería protegerlo, tras saber recibido amenazas de muerte. Monseñor Silvio José Báez se enfrentó a la dictadura de Daniel Ortega, especialmente desde las protestas ciudadanas de 2018.

Por cierto que la Unidad de Exiliados Nicaragüenses (UEN) pidió recientemente a la Administración Trump que intervenga militarmente, “ante la grave crisis política, institucional y de derechos humanos que continúa viviendo Nicaragua”.

En un comunicado, la UEN mostró “su respaldo al llamado realizado desde el exilio a la comunidad internacional para adoptar medidas firmes y efectivas que contribuyan a poner fin a la dictadura Ortega-Murillo”.

«Ante esta situación, la UEN respalda la solicitud de una intervención militar de los Estados Unidos de América para contribuir a liberar a Nicaragua de la dictadura Ortega-Murillo y crear las condiciones necesarias para el restablecimiento de la libertad y la democracia», continuó la organización.

Cabe recordar que tras el anuncio de Daniel Ortega de que no iba a haber más elecciones en el país, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmó: “La declaración de Daniel Ortega de que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones deja al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria". Rubio añadió que “el pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir a sus propios líderes mediante elecciones democráticas”. Y advirtió que la Administración Trump y la comunidad internacional “no se quedarán de brazos cruzados”. Aunque no aludió a una hipotética intervención militar en Nicaragua.