Distintas fuentes han atribuido a Irán un ataque con drones al oleoducto saudí East-West. Estos ataques fueron lanzados desde territorio iraquí el pasado 10 de septiembre.

El citado oleoducto es muy importante desde el punto de vista estratégico, pues permite a Arabia Saudí sacar crudo hacia el Mar Rojo, evitando el estrecho de Ormuz, por medio del canal de Suez, que a su vez enlaza con el mar Mediterráneo y a su vez con Europa.

Pues bien: los ataques obligaron a Arabia Saudí a disminuir temporalmente el suministro de petróleo.

El impacto sobre el mercado fue inmediato: el lunes 14 de septiembre el Brent sobrepasó los 108 dólares por barril; mientras que el West Texas Intermediate (WTI) superó los 104 dólares el barril.

La cotización este miércoles sigue en niveles similares: el Brent se mueve en torno a los 107 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ronda los 105 dólares.

Ayer, 15 de septiembre, el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, declaró que esperaba que el oleoducto East-West saudí volviese a su pleno uso "en cuestión de días".