En estos días se ha vivido un inusual evento, la Convención Republicana de mitad de mandato en la ciudad de Dallas, en el Estado de Texas. Y decimos inusual, por cuanto en Estados Unidos, las Convenciones Nacionales sólo se celebran cada cuatro años, coincidiendo con los comicios presidenciales, y es el lugar donde se proclama al candidato que ha resultado vencedor en las primarias, y que representará al partido en la lucha por la Casa Blanca.
Por eso, resulta sorprendente la celebración de una Convención por parte de los conservadores en un año donde no hay elección presidencial, sino elecciones de mitad de mandato. El lugar elegido, Texas, no ha sido casualidad, es el segundo Estado más poblado del país, y feudo clave para los republicanos, donde ya hemos advertido desde hace meses en Hispanidad, que la contienda al senado puede decidir el control de la Cámara Alta. La semana pasada, contábamos que el líder de la mayoría republicana en el Senado, el senador por Dakota del Sur, John Thune, había advertido a sus colegas que deben ponerse las pilas porque los republicanos están en claro riesgo de perder su mayoría en el Senado.
Por este motivo, las principales estrellas de la formación han acudido al encuentro incluyendo al propio presidente Trump y al vicepresidente JD Vance. Precisamente, este último ha sintetizado que estas elecciones de mitad de mandato suponen una elección entre los republicanos que representan el sentido común y la izquierda radical que propugna el Partido Demócrata, indicando así:
“Sé que usted percibe el contraste como una lucha entre el sentido común y la locura; más allá de estar de acuerdo o no con los republicanos, nosotros buscamos lo mejor para el pueblo de los Estados Unidos, mientras que los demócratas basan su campaña en ideas descabelladas”.
Así, Vance hacía referencia a que nos encontramos ante el Partido Demócrata más extremista de los últimos tiempos, donde cada día son más influyentes los representantes de la izquierda más radical de la formación como el senador Bernie Sanders, la congresista Alexandria Ocasio Cortez o el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani, quien se define como “socialista y musulmán”.
La gran sorpresa de la Convención, fue la intervención a través de un vídeo grabado, del senador demócrata por Pensilvania John Fetterman, una de las escasas voces dentro de la formación progresista que no abandera el radicalismo progresista y que persigue alcanzar acuerdos con los conservadores. Fetterman cargó contra la actual línea ideológica predominante de los demócratas:
“Sé que estoy en una sala llena de republicanos en Dallas. Sí, soy el senador John Fetterman, de Pensilvania. Sí, soy demócrata.
¿Por qué estoy aquí hablando con ustedes hoy? Porque, bueno, soy un demócrata de sentido común. Siempre estaré del lado de Estados Unidos.
Siempre rechazaré los extremos, el socialismo y ese estilo de vida antiamericano”.