Como recogió Hispanidad, la semana pasada EEUU e Irán firmaron un 'memorando de entendimiento' a partir del cual se inicia un periodo de 60 días para negociar los detalles de un acuerdo de paz definitivo.
En el primer punto del memorando, las partes declaraban el "cese de las hostilidades en todos los frentes", o sea, "el fin permanente de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano" y se comprometen "a respetar la integridad territorial y la soberanía del Líbano".
La alusión al Líbano es importante porque Israel, hasta el momento, ha ido por libre y ha declarado su intención de seguir atacando a la milicia chií y proiraní Hezbolá en ese país.
Pues bien: es lo que ha hecho. Tel Aviv ha seguido atacando a la milicia islamista proiraní Hezbolá y su ejército ha bombardeado sus posiciones en el sur del país, unos bombardeos que han causado la muerte a 18 personas. Los militares judíos han acusado al grupo chií de "violaciones repetidas del alto el fuego".
Y esos ataques israelíes son los que han hecho que el avance hacia el acuerdo de paz definitivo se retrase, por el momento.
De hecho, las autoridades iraníes han insistido hoy lunes en condicionar las negociaciones de paz al cese, por parte de Israel, de los ataques en el Líbano, con este lema: "Compromiso a cambio de compromiso". Además, el régimen de los ayatolás volvió a cerrar el estrecho de Ormuz por culpa de los ataques isarelíes.
Ayer domingo hubo conversaciones entre la delegación iraní y la estadounidense, en Suiza. Al término del encuentro, los mediadores Catar y Pakistán anunciaron un acuerdo sobre una hoja de ruta de 60 días, así como la puesta en marcha de un mecanismo de comunicación entre Teherán y Washington para evitar "incidentes y malentendidos".










