La última hora de la guerra de Irán -el enfrentamiento entre EEUU e Israel por un lado y el régimen iraní de los ayatolás- pasa por el comunicado del Ejército iraní  que aseguró que ha evitado hoy lunes la entrada de "destructores enemigos estadounidense-sionistas" en el área del estrecho de Ormuz: "Con una advertencia firme y rápida de la Fuerza Naval del Ejército, se impidió la entrada de destructores enemigos estadounidense-sionistas en el área del estrecho de Ormuz". 

Además, dos misiles habrían hecho blanco en un barco militar estadounidense ubicado también en el estrecho de Ormuz. No obstante, Washington lo ha negado. 

Esta noticia se produce después de que Teherán hubiese amenazado con atacar "cualquier fuerza armada extranjera que intentase acercarse al estrecho". En concreto las palabras del general de división Ali Abdolahi, fueron estas: "Advertimos de que cualquier fuerza armada extranjera, especialmente el agresivo ejército estadounidense, será blanco de nuestros ataques si intenta acercarse o entrar en el estrecho de Ormuz". E instó "a todos los buques comerciales y petroleros que se abstengan de cualquier intento de transitar sin coordinación con las Fuerzas Armadas desplegadas en el estrecho de Ormuz, para que su seguridad no se vea comprometida". 

Por otra parte, el Ejercito israelí ha bombardeado "infraestructuras de Hezbolá" en el sur de Líbano. En su breve comunicado, las Fuerzas Armadas judías han indicado: "Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han empezado a atacar infraestructura de Hezbolá en múltiples zonas del sur de Líbano".

Además, el portavoz en árabe de las fuerzas armadas israelíes, Avichay Adraee, ha ordenado la evacuación de varias localidades del sur de Líbano: “Por su seguridad deben evacuar inmediatamente y alejarse de las aldeas al menos a mil metros”, ha escrito Adraee en X.