Ayer contó Hispanidad que, en el contexto de los ataques de EEUU e Israel a Irán, Pedro Sánchez, en una declaración institucional, enarboló un 'no a la guerra' justo cuando las encuestas le auguran un mal resultado en las urnas, buscando únicamente rédito electoral, o sea, por interés personal.
Al mismo tiempo, la ministra de Defensa Margarita Robles recibía al embajador de EEUU en España, Benjamín León, a quien enfatizó "la fiabilidad de España como socio de la Alianza Atlántica y el compromiso de nuestro país con la defensa de la paz, el ordenamiento jurídico internacional y los derechos humanos", según Moncloa.
Pero en su intervención de ayer, Sánchez empezó así: "EEUU e Israel atacaron a Irán, que también atacó a otros puntos, entre ellos Chipre, en la UE. Quiero destacar estos ataques ilegales por parte de Irán".
Es decir, que el presidente español subrayó que Chipre se encuentra dentro de la UE.
Esta mañana, en una entrevista en la SER, la ministra de Defensa, Margarita Robles, no ha descartado ayudar militarmente a Chipre: "Se va a valorar y lo que haya que hacerse, se hará, pero tenemos que ser muy prudentes".
Y poco después, el Ministerio de Defensa ha informado de que España va a enviar una fragata, la 'Cristóbal Colón' a Chipre, en un despliegue militar junto al portaaviones francés 'Charles de Gaulle' y otros buques militares griegos. Defensa ha explicado que la 'Cristóbal Colón' es la "fragata tecnológicamente más avanzada". "Con el despliegue la 'Cristóbal Colón', España muestra su compromiso con la defensa de la Unión Europea y su frontera oriental".
Es decir, el Gobierno menciona otra vez la UE, pero no a la OTAN, organización liderada por EEUU...
Pero es que, también esta mañana, en RNE, el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares decía: "No tengo ni idea de dónde Estados Unidos ha sacado que vamos a colaborar con ellos, lo desmiento categóricamente".
Conclusión: el Gobierno Sánchez mete el dedo en el ojo a EEUU y le dice que no va a colaborar militarmente con Washington ni con la OTAN --por ejemplo, sin dejar usar las bases de Rota y Morón-- pero a la vez ayuda militarmente a Chipre, que es miembro de la UE.
Es decir, política, a la vez, de ‘poli bueno poli malo’.
Porque a Sánchez le interesa erigirse como el gran adalid anti-Trump. Otra vez buscando el interés personal. Para desgracia de los españoles…











