Como recogió Hispanidad, a mediados del pasado mes de abril se reunió en Barcelona la Multinacional Progresista Mundial, que este medio bautizó como 'aquelarre', porque asistieron los más altos dignatarios del marxismo hispanoamericano: Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro, Yamandú Orsi, Claudia Sheinbaum..., bajo el anfitrión Pedro Sánchez, el más progre de todos. 

En una de las ruedas de prensa de ese aquelarre, el presidente brasileño Lula da Silva pronunció, al lado de Sánchez, un discurso en el que criticó la desinformación y la supuesta manipulación política: “Las mentiras promovidas por la extrema derecha sobre migrantes, mujeres y minorías están manipulando el malestar social". 

En ese contexto, este dictador en potencia que es el brasileño Lula da Silva ha promovido que el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil haya dado un plazo de 60 días a las plataformas de redes sociales para que se autocensuren y retiren contenidos supuestamente ilegales -esto es, contenidos críticos con el poder- con una mayor rapidez. 

Será suficiente una notificación extrajudicial en varios casos para exigir la retirada de material prohibido.

Entre las redes sociales afectadas figurarían empresas como Facebook, Instagram o X. 

Lo dicho: Lula da Silva nos ha salido aprendiz de dictador...